El rey Felipe VI asistió este viernes al acto en homenaje al jurista Francisco Tomás y Valiente, asesinado hace tres décadas por la organización terrorista ETA. Durante su intervención, destacó lo increíble que resulta que aún existan personas que justifiquen y no rechacen el terrorismo.
El evento tuvo lugar en el Aula Magna de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid y contó con la asistencia de los reyes, familiares del homenajeado y destacados representantes como el presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde Pumpido, la presidenta del Consejo de Estado, Carmen Calvo, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
Recordando a un maestro y servidor público
Francisco Tomás y Valiente, que fue catedrático de Historia del Derecho en la UAM entre 1980 y 1996 y segundo presidente del Tribunal Constitucional, también fue profesor del actual rey durante su época universitaria (1988-1993). Felipe VI recordó la figura de su mentor, resaltando su profundo conocimiento histórico y dedicación al servicio público: “Su personalidad invitaba a acercarse, pero escucharlo y leerlo generaba una sensación de humildad, no por su estatura, sino por todo lo que quedaba por aprender”, afirmó.
El monarca recordó que el asesinato tuvo lugar el 14 de febrero de 1996 en el despacho universitario de Tomás y Valiente y calificó el acto como “una agresión de extrema brutalidad, diseñada para infundir el terror más puro”. Además, alertó que la violencia pretende destruir la convivencia y la libertad, promoviendo un odio que impide aceptar las diferencias de pensamiento.
La memoria, una responsabilidad ciudadana
Felipe VI subrayó que mantener viva la memoria de las víctimas es una responsabilidad cívica, no una actitud de revancha ni un impedimento para avanzar. En su discurso, hizo mención a todas las víctimas de ETA, incluidas figuras como Ernest Lluch, Manuel Broseta, Gregorio Ordóñez, Miguel Ángel Blanco y cientos de servidores públicos y civiles, muchos de cuyos casos permanecen sin resolver.
“Recordar a quienes defendieron nuestra democracia y convivencia nos enseña que sin memoria no es posible la convivencia”, afirmó, dirigiéndose a las nuevas generaciones para que conozcan la historia y preserven esta enseñanza.
Las manos blancas y un legado de paz
El rey también evocó las manifestaciones ciudadanas tras el atentado, conocidas como las “manos blancas”, que representaron la firme voluntad de la sociedad española en favor de la paz, el diálogo y la no violencia. Por su parte, la rectora de la UAM, Amaya Mendikoetxea, resaltó la vigencia del legado de Tomás y Valiente y la importancia de que los estudiantes actuales mantengan viva la memoria democrática.
Exposición y acto conmemorativo
Los reyes visitaron la exposición In Memoriam Tomás y Valiente. 1996-2026, que repasa la trayectoria profesional del jurista y las reacciones tras su asesinato, incluyendo una reproducción de su despacho con las marcas de los disparos del atentado. Posteriormente, Felipe VI y la reina Letizia realizaron una ofrenda floral junto a los hijos de Tomás y Valiente, seguida de un minuto de silencio en recuerdo del jurista.


