El espacio televisivo conducido por Emma García tuvo que detener la emisión del testimonio exclusivo de Juliana Pantoja al recibir una revocación de sus derechos de imagen justo antes de presentar el contenido.
El domingo 8 de marzo por la tarde, el plató de Fiesta experimentó una situación tensa. La esperada entrevista realizada en Colombia a Juliana Pantoja, considerada supuestamente la amante de Iker Casillas, fue detenida momentos antes de su emisión. Según el equipo del programa, una orden legal impidió la difusión del material.
Un cambio imprevisto en la exclusiva
La reportera Lucía Fernández, desplazada al país sudamericano para recoger el testimonio, mostró su pesar por la situación. Pese a que Juliana colaboró desde el inicio, proporcionando pruebas visuales que, según la periodista, eran concluyentes, la entrevistada contactó con la redacción para retirar los permisos de emisión.
«La sorpresa surgió tras recibir un mensaje de Juliana solicitando la revocación de sus derechos. Hemos intentado hasta el último momento emitir la entrevista, pero una orden legal lo impide», explicó el colaborador Saúl Ortiz, quien añadió que, por tratarse de un asunto privado, no ofrecerían detalles y que la protagonista estaría atravesando una situación delicada en su salud.
La reacción de Iker Casillas
El conflicto ha trascendido la negativa de la entrevistada. Según Diego Reinares, colaborador del programa en Telecinco, el exfutbolista Iker Casillas conoció las intenciones de Juliana Pantoja y actuó en consecuencia.
De acuerdo con estas informaciones, Casillas habría denunciado una posible manipulación de evidencia: “Está creando imágenes falsas con Inteligencia Artificial, que me deje en paz ya”, palabras atribuidas al excapitán de la Selección Española. Este nuevo elemento, junto con la revocación de los derechos de emisión, ha convertido lo que se esperaba como una exclusiva televisiva en un conflicto legal que mantiene a Fiesta en segundo plano.
Por ahora, el material recopilado en Colombia permanece almacenado sin indicios de emitirse, dejando sin aclarar la validez de las pruebas que, según la reportera Lucía Fernández, podrían haber influido en la opinión pública respecto a este caso de gran repercusión mediática.


