Erling Haaland, máximo artillero del Manchester City, está atravesando un momento bajo que coincide con un inicio irregular de temporada para el conjunto dirigido por Pep Guardiola. En el reciente derbi de Manchester, apenas tuvo protagonismo; sus dos intentos de disparo fueron bloqueados y fue reemplazado cuando el equipo necesitaba un impulso para darle la vuelta al marcador.
El delantero noruego suma 26 goles en todas las competiciones, una cifra destacable, pero su importancia creciente incrementa la presión sobre el equipo cuando su rendimiento no es el esperado. Desde principios de 2026, Haaland ha pasado desapercibido en encuentros importantes, con dos empates y una derrota en liga, y solo ha logrado victorias en competencias de copa, incluyendo un partido ante un equipo de tercera división.
Tras la derrota en Old Trafford, Guardiola comentó: “Es una cuestión de energía, pero esa energía también debe ser transmitida por sus compañeros. Nos satisface su actuación en esta temporada, aunque precisamos ser más constantes cada día”.
Durante el derbi, Haaland solo controló el balón en doce ocasiones dentro del área rival, sin crear oportunidades claras de gol. Martínez, que es físicamente menos imponente, lo superó en varias acciones, y su sustitución fue necesaria para intentar revertir el resultado.
El noruego no destacó en otros encuentros recientes: frente al Newcastle su presencia fue limitada, y contra el Exeter City jugó 45 minutos sin anotar, mientras sus compañeros sumaron hasta diez goles. Ante Brighton convirtió un penalti, pero el partido terminó en empate. En los partidos contra Chelsea y Sunderland, sus números también fueron modestos: siete disparos en seis encuentros, con solo un gol y ninguna asistencia.
Sobre la posibilidad de darle descanso o aguardar la recuperación de otros jugadores, Guardiola afirmó: “Necesitamos a Haaland. Es fundamental para nosotros. Veremos cómo evoluciona y si continúa trabajando para volver a su mejor nivel”.
El City mantiene la esperanza de que su delantero recupere el ritmo para que el equipo pueda encadenar buenos resultados y siga competitivo en la Premier League.


