El 5 de enero, fecha en que numerosos españoles preparan con ilusión la llegada de Sus Majestades de Oriente, surge una pregunta común entre los adultos: ¿es necesario declarar los regalos recibidos en Reyes? Ante la posibilidad de obtener regalos de alto valor, los expertos del Ministerio de Hacienda (Gestha) han detallado el funcionamiento tributario de los obsequios navideños.
En términos generales, no hay motivo para preocuparse con respecto a los regalos habituales, aunque existen excepciones relevantes si los presentes son especialmente valiosos.
Aprobación de Hacienda para los regalos habituales
Gestha asegura que la Agencia Tributaria no supervisa ni investiga los regalos esporádicos con un valor moderado. Artículos típicos en estas fechas, como ropa, perfumes, libros o dispositivos electrónicos, no son objeto de control.
• Menores de edad: Los niños y adolescentes, principales receptores de los regalos, están exentos de pagar impuestos, por lo que no deben preocuparse por la fiscalidad de sus presentes.
• Obsequios habituales: Hacienda considera que estos regalos forman parte de las tradiciones sociales y no pretende fiscalizar cada uno de ellos.
En qué casos se deben abonar impuestos
La situación cambia si el regalo posee un valor económico significativo. Por ley, las transferencias gratuitas de bienes o dinero se clasifican como donaciones, sujetas al Impuesto de Sucesiones y Donaciones (ISD).
Se debe prestar atención si se reciben:
1. Importantes cantidades de dinero: en efectivo o mediante transferencia bancaria.
2. Vehículos o propiedades: un coche o inmueble entregado implica la intervención de la administración autonómica.
3. Objetos de lujo: como joyas valiosas o obras de arte.
Elementos que influyen en el importe a abonar
Al tratarse de un tributo cedido a las comunidades autónomas, el importe varía según:
• Residencia: las normas de la comunidad autónoma donde resida el receptor del regalo (donatario).
• Grado de parentesco: la relación familiar determina las bonificaciones. Por ejemplo, los regalos de padres a hijos suelen tener bonificaciones de hasta el 99% en muchas regiones, mientras que para familiares lejanos o amigos los impuestos son más elevados.
• Plazo para reclamar: la Administración dispone de hasta cuatro años desde la donación para exigir el pago del impuesto, según recuerda Gestha.
Conclusiones de los especialistas
En resumen, la gran mayoría de hogares podrán disfrutar de los regalos el próximo 6 de enero sin obligaciones fiscales. Solo en casos de aumentos patrimoniales considerables (como la entrega de viviendas, vehículos o elevadas sumas de dinero) será necesario cumplir con el impuesto correspondiente en la hacienda autonómica.


