En la provincia de Burgos, en el yacimiento de Vegagete próximo a Villanueva de Carazo, se ha descubierto el Foskeia pelendonum, un pequeño dinosaurio ornitópodo que representa el ejemplar más reducido conocido hasta ahora. Este hallazgo, presentado por el Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas (CAS), introduce una nueva especie que aporta nuevas perspectivas al estudio paleontológico.
El Foskeia pelendonum mide entre 50 y 60 centímetros de longitud y no supera los 30 centímetros de altura. Su denominación rinde tributo a los Pelendones, una antigua tribu celtíbera que habitó la zona. La detallada descripción de esta especie fue realizada bajo la dirección del paleontólogo Paul-Émile Dieudonné, quien resaltó la relevancia del hallazgo para comprender mejor la evolución de los dinosaurios ornitópodos.
Durante la investigación se identificaron cerca de 350 huesos correspondientes a seis individuos, desde crías hasta adultos, de un total de 800 fragmentos encontrados en el yacimiento. Esta evidencia indica que estos dinosaurios podrían haber vivido en pequeñas manadas hace aproximadamente 125 millones de años, lo cual aporta información sobre su comportamiento social e interacción.
El cráneo del Foskeia pelendonum, aunque apenas mide 5,5 centímetros, muestra una notable evolución. Presenta una mandíbula robusta adaptada para procesar vegetación resistente, lo que indica una dieta herbívora especializada acorde con su entorno. La excelente conservación de los restos permite realizar análisis detallados de su anatomía y comportamiento.
Este descubrimiento resulta significativo no solo por el tamaño del dinosaurio, sino también para entender la evolución de los rhabdodóntidos, un grupo que se desarrolló millones de años después. Contrariamente a la hipótesis previa de que el tamaño reducido de los ornitópodos era consecuencia de enanismo insular, el Foskeia sugiere que este clado inició con miembros pequeños, incrementando su tamaño conforme disminuía la presión depredadora.
El estudio, publicado en la revista «Papers in Palaeontology», también aporta datos interesantes sobre la locomoción del Foskeia pelendonum. Los análisis de sus fémures indican que los individuos jóvenes se desplazaban en bipedestación, mientras que los adultos adoptaban una locomoción cuadrúpeda. Esta característica funcional enriquece el entendimiento sobre la evolución de sus extremidades y su adaptación ambiental.
Asimismo, la estructura esbelta y ágil de sus extremidades traseras sugiere que estos dinosaurios no estaban diseñados para correr largas distancias, sino que probablemente realizaban carreras cortas y rápidas para evadir a posibles depredadores, lo que habría sido crucial para su supervivencia en un ecosistema con múltiples amenazas.
La importancia paleontológica de Burgos se refleja en este hallazgo, que se añade a otros descubrimientos destacados como Europatitan eastwoodi y Demandasaurus darwini. Estos datos consolidan a la provincia como un punto clave para el estudio de la evolución de los dinosaurios en Europa, atrayendo el interés internacional de la comunidad científica.


