La escritora surcoreana Han Kang, quien recientemente fue galardonada con el Premio Nobel de Literatura 2024, ha expresado su profunda preocupación por la situación política en Corea del Sur. En una conferencia de prensa celebrada en Estocolmo, Han compartió su asombro ante la declaración de ley marcial en su país, un evento que ha generado tensiones significativas entre el Parlamento y el Ejército.
Han Kang, conocida por su obra Human Acts, que aborda los traumas históricos de Corea del Sur, destacó la importancia de no recurrir a la fuerza para reprimir al público. ‘Miré con asombro la situación que se estaba desarrollando’, comentó Han, quien recibirá el premio de 11 millones de coronas suecas el próximo 10 de diciembre.
La declaración de ley marcial por parte del presidente surcoreano Yoon Suk Yeol desató un enfrentamiento político que obligó a retractarse de la medida pocas horas después. Este incidente ha reavivado el debate sobre las libertades civiles en Corea del Sur, un país que ha luchado por establecer una democracia sólida desde la década de 1980.
En Seúl, manifestantes han expresado su temor a un retorno a las dictaduras pasadas, recordando los tiempos oscuros de la ley marcial en el país. Han Kang, aludiendo a estos eventos, mencionó: ‘Como todos los demás esa noche, me sentí profundamente conmocionada’.
Han es la primera surcoreana en recibir el Nobel de Literatura, un reconocimiento a su ‘prosa poética intensa que confronta los traumas históricos y expone la fragilidad de la vida humana’. Su obra más conocida, Human Acts, explora la masacre de Gwangju en 1980, un evento que también estuvo marcado por la ley marcial.
Cuando se le preguntó sobre el futuro de la libertad de expresión en Corea del Sur, Han respondió con determinación: ‘No importa lo que pase en el futuro, la verdad continuará siendo contada’. Sus palabras reflejan la esperanza de que, a pesar de las tensiones actuales, la libertad prevalecerá.
El incidente de la ley marcial ha puesto de relieve las tensiones políticas en Corea del Sur y ha planteado preguntas sobre el futuro de las libertades civiles en la nación. La comunidad internacional observa con atención, mientras figuras influyentes como Han Kang alzan sus voces para defender los derechos fundamentales.