La investigación judicial centrada en la mayor red de narcotráfico desarticulada en España ha señalado a Francisco de Borbón von Hardenberg, un aristócrata y empresario de 47 años, como presunto colaborador en el blanqueo de capitales derivados del tráfico de drogas. Según la Policía, está relacionado con la organización responsable del alijo de cocaína más grande incautado en el país hasta ahora.
Fue detenido en su vivienda de Marbella (Málaga) el 2 de febrero y posteriormente fue liberado bajo una fianza de 50.000 euros dictada por la Audiencia Nacional. El magistrado considera que existen “indicios racionales” que lo vinculan a una red que habría manejado millones de euros provenientes del narcotráfico mediante una compleja estructura empresarial y la cooperación de colaboradores internacionales.
Las investigaciones apuntan que la organización introdujo en España, al menos, 13 toneladas de cocaína a través del puerto de Algeciras, junto con otros cargamentos que elevan a más de 73 toneladas la cantidad total en proceso de investigación. Los ingresos, valorados en miles de millones de euros, habrían sido canalizados a través de sociedades pantalla, transferencias internacionales y operaciones con criptomonedas.
Los investigadores consideran a De Borbón un posible colaborador en la administración de fondos de la red, que está presuntamente dirigida por el narcotraficante Ignacio Torán y relacionada con un inspector jefe de la UDEF detenido en 2024. El aristócrata habría estado involucrado, según el sumario, en transferencias de dinero hacia destinos como Panamá y en la gestión de estructuras empresariales vinculadas a este grupo.
El caso ha generado interés por la diferencia entre la imagen pública del investigado —emprendedor, inversor y miembro de una familia noble con lazos distantes con la Casa Real— y las imputaciones que enfrenta. Durante años, De Borbón se presentó como un empresario y filántropo activo en círculos sociales y mediáticos relacionados con el lujo y la alta sociedad.
La pesquisa describe una supuesta doble vida: mientras exhibía una imagen pública ligada a su linaje y proyectos empresariales, las autoridades sospechan que colaboraba con la red en operaciones de blanqueo de capitales del narcotráfico. Entre las compañías implicadas hay entidades establecidas en Irlanda, Santo Tomé y Príncipe, Estados Unidos y España.
Francisco de Borbón ha defendido su inocencia y ha rechazado cualquier vínculo con actividades ilícitas relacionadas con las drogas. Tras declarar ante el juez, fue puesto en libertad con la obligación de entregar su pasaporte y la restricción de no salir del país mientras avanza la investigación.
El proceso continúa abierto en la Audiencia Nacional y forma parte de una operación más amplia contra el narcotráfico y el blanqueo de capitales que ha afectado a empresarios, intermediarios financieros y otros implicados en la red.


