La Jefatura Superior de Policía de Baleares ha iniciado una investigación encabezada por el Grupo de Homicidios tras la muerte de un hombre ocurrida esta madrugada en Palma. El incidente tuvo lugar en el domicilio del fallecido, luego de que agentes de la Policía Nacional usaran un dispositivo de electrochoque para inmovilizarlo debido a su comportamiento «extremadamente agresivo» y el estado violento en que se encontraba, situación que obligó a sus tres hijos menores a abandonar la vivienda.
Los hechos se registraron alrededor de las 04:15 horas, cuando los servicios de emergencia fueron alertados por vecinos que reportaban que el hombre estaba dañando los muebles de su residencia. Al llegar, los policías encontraron a un hombre de gran complexión en un estado de fuerte alteración. Dado que se negó a acatar las indicaciones de los agentes y ante el riesgo que representaba su actitud violenta, se procedió a utilizar el arma táser conforme al protocolo para reducir a personas peligrosas.
Después de recibir la descarga eléctrica, el individuo sufrió una parada cardiorrespiratoria inmediata. Los agentes iniciaron maniobras de reanimación cardiopulmonar mientras aguardaban la llegada de una ambulancia con personal médico. Pese a los esfuerzos del equipo de emergencia desplazado al domicilio, el hombre falleció en el lugar antes de poder ser trasladado al hospital.
La investigación inicial ha confirmado que los tres hijos del fallecido, todos menores de edad, están a salvo tras ser acogidos por una vecina que presenció el comienzo de los disturbios. Además, fuentes relacionadas con el caso han informado que se encontraron indicios de posible consumo reciente de drogas en el interior del inmueble. Sin embargo, el examen forense y la autopsia serán quienes determinen si la causa de la muerte se debe exclusivamente a la descarga del dispositivo eléctrico, a condiciones previas de salud o a una combinación de factores químicos y físicos.


