La ciudad de Tánger se encuentra sumida en una profunda indignación tras la organización de fiestas populares durante el día de Eid al-Fitr por parte de un artista conocido como «Weld Aicha», actualmente procesado por tráfico de drogas . Según informa el diario Al-Massae, el artista interpretó canciones de contenido vulgar ante cientos de niños, promoviendo el consumo de alcohol y el libertinaje.
Las redes sociales en Tánger han sido escenario de una oleada de críticas dirigidas a las autoridades locales, incluida la gobernación y sus dependencias, como caídes, bachás y auxiliares de seguridad, a quienes se responsabiliza por permitir estos eventos. Se desconoce si «Weld Aicha» contaba con un permiso oficial para celebrar estas fiestas, y los residentes exigen que se identifique y sancione a quienes le otorgaron la autorización.
El diario Al-Massae detalla que «Weld Aicha», conocido por sus letras vulgares, recorrió barrios populares de la ciudad acompañado de colaboradores y un equipo de altavoces, realizando fiestas improvisadas a las que asistieron niños de entre 3 y 15 años. Videos difundidos en redes sociales muestran al cantante incitando al consumo de alcohol mientras los menores bailaban y coreaban sus polémicas canciones.
Lo más sorprendente, según Al-Massae, es que algunas de estas «fiestas» comenzaron antes de que los fieles abandonaran las mezquitas tras la oración del Eid al-Fitr, provocando una indignante mezcla de cánticos religiosos y referencias al alcohol y la inmoralidad.
Además, Al-Massae resalta que «Weld Aicha» enfrenta actualmente un juicio por tráfico de drogas duras, pero ha aprovechado su libertad condicional para promover el vicio entre los menores. También se le vincula con un individuo conocido como «Messi el Hachís», buscado por la policía internacional (Europol).
La población de Tánger, y con ella muchos marroquíes, ha manifestado su repudio y se cuestiona por qué las autoridades han permitido que una persona acusada de delitos graves actúe impunemente frente a menores. La comunidad espera una respuesta firme del gobernador de Tánger, Younes El Tazi, y que se sancione a los responsables de permitir estos hechos.
En los últimos meses, Tánger ha experimentado un preocupante aumento de incidentes que reflejan una alarmante falta de control por parte de las autoridades. Muchos residentes temen que esta situación de caos y desorden continúe indefinidamente, agotando la paciencia de la ciudadanía.