En el undécimo día de conflicto en Irán, aumentan las amenazas mutuas entre Washington y Teherán, mientras que se observa una fractura sin precedentes en el liderazgo de la Unión Europea. La Guardia Revolucionaria iraní ha contestado con firmeza a las declaraciones de Donald Trump, quien consideró la guerra «casi concluida», afirmando que solo el régimen de los ayatolás tiene la autoridad para decidir el término de los enfrentamientos.
«Seremos quienes decidan el fin del conflicto»
El cuerpo ideológico militar de Irán calificó de «absurdo» lo expresado por el presidente estadounidense y confirmó la continuación del bloqueo total del estrecho de Ormuz. Un portavoz oficial advirtió que «no permitirán la entrada de ninguna cantidad de petróleo mientras persistan las agresiones por parte de EE. UU. e Israel».
La reacción de Trump no tardó en llegar, con la amenaza de responder con ataques «20 veces más intensos» si el transporte de crudo continua bloqueado. Pese al discurso beligerante, el mercado petrolero reaccionó con un descenso cercano al 6%, tras la confianza manifestada por el mandatario estadounidense sobre una pronta resolución del conflicto.
División en Bruselas: Costa y Ribera discrepan de Von der Leyen
El conflicto no solo se manifiesta en el Golfo, sino también dentro de las instituciones europeas. António Costa, presidente del Consejo Europeo, y Teresa Ribera, vicepresidenta de la Comisión, han mostrado públicamente su desacuerdo con Ursula von der Leyen después de su polémico discurso en el que daba por terminado el actual orden mundial.
- Apoyo a las normas internacionales: Costa afirmó con claridad que la UE debe continuar defendiendo el «orden internacional basado en normas».
- Desafíos múltiples: El presidente del Consejo destacó que Europa debe mantenerse firme frente a una Rusia que «rompe la paz», una China que «dificulta el comercio» y un EE. UU. que «cuestiona el orden internacional».
- Debates internos: Estas diferencias reflejan una división en la política exterior europea, donde los dirigentes con un enfoque más diplomático rechazan el alineamiento pleno de Von der Leyen con la estrategia de presión de Washington.
Incremento de la presencia de la OTAN y operaciones militares
En el terreno, las hostilidades continúan. Israel ha atacado nuevamente objetivos en Teherán y Líbano, mientras que Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Arabia Saudí han denunciado recientes bombardeos. Ante el peligro de expansión, la OTAN ha desplegado en Turquía un sistema de misiles Patriot de fabricación alemana para reforzar su defensa aérea, luego del derribo de dos proyectiles iraníes en territorio turco.
En el ámbito social y humanitario, la tensión se extiende: un nuevo vuelo con 250 españoles llegó desde Omán, y cinco futbolistas de la selección iraní solicitaron asilo en Australia tras negarse a entonar el himno nacional durante un partido de la Copa de Asia.


