La ministra de Defensa, Margarita Robles, presenta una firme protesta tras la detención y pronta liberación del militar tras la mediación española
La situación en el sur del Líbano ha escalado en el ámbito diplomático después de que un miembro militar español, integrante de la misión de paz de la ONU FINUL, fuera retenido temporalmente por el Ejército israelí. El incidente tuvo lugar el martes y fue confirmado al día siguiente por la ministra de Defensa, Margarita Robles. Ocurrió mientras un convoy español realizaba actividades de aprovisionamiento para las unidades desplegadas en esa área.
Soldados israelíes detuvieron el convoy y mantuvieron al casco azul español retenido durante menos de una hora. La liberación ocurrió a raíz de que el Gobierno español expresara su «protesta más contundente» ante las autoridades israelíes. Robles calificó el episodio como un «incidente inaceptable» y resaltó que estos actos suponen una transgresión del derecho internacional, independientemente de la nacionalidad del militar involucrado.
Reclamo formal y petición de responsabilidades
Después de entrevistarse con el embajador de Líbano en España, Hani Chemaitelli, la ministra informó que Israel se comprometió a investigar la conducta de sus soldados y a evaluar posibles sanciones. Robles remarcó la importancia de detener los ataques e interferencias contra la misión de la ONU, cuyos efectivos suelen permanecer bunkerizados debido al intenso intercambio de disparos entre las fuerzas israelíes y la milicia chií Hezbolá.
Por su parte, la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) emitió una denuncia oficial calificando la detención como una clara violación del derecho internacional. Aunque inicialmente no detallaron la nacionalidad del militar, España confirmó que se trataba de uno de sus efectivos en la región.
Respaldo a la soberanía libanesa
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, solicitó el lunes el cese inmediato de estas acciones «inaceptables» contra la misión de paz, exigiendo el respeto absoluto a la integridad territorial de Líbano. Sánchez destacó que las operaciones militares emprendidas por Israel en respuesta a Hezbolá no deben poner en riesgo la seguridad de los cascos azules bajo ningún concepto.
Aunque el mandato de la misión de paz terminará a finales de 2026, el Ejecutivo español reafirmó su compromiso con Líbano. Margarita Robles comunicó al embajador Chemaitelli que España mantendrá su apoyo a las Fuerzas Armadas libanesas y continuará fomentando unas relaciones óptimas con Beirut, asegurando la continuidad de la cooperación bilateral más allá del calendario de la misión internacional.


