Israel ha cerrado su espacio aéreo y ha recomendado a la población protegerse debido a una probable reacción iraní tras las explosiones en Teherán.
Este sábado, la tensión en Oriente Medio se intensificó significativamente tras el anuncio de una operación conjunta entre Israel y Estados Unidos contra Irán. Tel Aviv describe esta acción como un ataque «preventivo» para neutralizar amenazas, lo que ha llevado a que se declare el estado de emergencia en todo Israel bajo la dirección del ministro de Defensa, Israel Katz.
Temiendo una respuesta rápida, Israel ha suspendido completamente el tráfico aéreo civil. Irán ha replicado esta medida cerrando también su espacio aéreo tras los bombardeos. El Ministerio de Defensa israelí emitió una alerta máxima indicando que se anticipan ataques con misiles y drones contra Israel y sus ciudadanos en breve. Se insta a la población a permanecer cerca de refugios y búnkeres para reducir riesgos ante la posible escalada del conflicto.
Explosiones en el centro de Teherán
En Teherán, la situación sigue siendo incierta. Testigos y medios locales han reportado al menos tres fuertes explosiones en el área central y norte de la ciudad. Una de ellas ocurrió cerca de la residencia del líder supremo iraní, Alí Jamenei, lo que revela el carácter estratégico de los lugares atacados.
Aunque el papel exacto de Estados Unidos en la operación no ha sido detallado, fuentes estadounidenses han confirmado su apoyo a las acciones de Israel. Medios como The New York Times han verificado la existencia del ataque, aunque señalan que aún no está claro qué objetivos específicos fueron afectados.
Colapso de las negociaciones como causa
Esta acción militar llega tras un quiebre diplomático. La reciente ronda de negociaciones sobre el programa nuclear iraní entre Estados Unidos e Irán, celebrada en Suiza, concluyó sin avances significativos. Expertos internacionales consideran que esta falta de acuerdo allanó el camino para la intervención militar que se ha desarrollado.
Las alertas antimisiles activadas en Israel y la puesta en marcha de protocolos defensivos anticipan una jornada de máxima incertidumbre mundial, a la espera de las posibles respuestas de Teherán y el desarrollo de esta nueva etapa del conflicto.


