Desde el revés en los Juegos Olímpicos de París hasta su reciente triunfo en Hong Kong, el golfista vizcaíno ha atravesado un año y medio lleno de conflictos institucionales, logros en la Ryder Cup y cambios personales.
Jon Rahm ha conseguido nuevamente un título individual, tras un periodo de 539 días sin victorias desde su último triunfo en el Reino Unido en julio de 2024. Durante este tiempo, el “León de Barrika” ha estado en el centro de atención tanto por su rendimiento deportivo como por la complicada relación que mantiene con los circuitos tradicionales.
Un tropiezo olímpico y un motivo personal de alegría
El verano de 2024 dejó una de las escenas más duras en la trayectoria de Rahm. En los Juegos Olímpicos de París, tenía en sus manos la medalla de oro, pero un fallo en las últimas vueltas en Le Golf National le impidió subir al podio. No obstante, esa decepción deportiva se vio equilibrada por un acontecimiento personal: en septiembre de ese mismo año nació Alaia, su tercera hija.
Figura clave para Europa en la Ryder Cup
A pesar de no sumar títulos individuales durante ese periodo, Rahm mantuvo su valor como jugador de equipo en septiembre de 2025. En la Ryder Cup disputada en Bethpage Black, el golfista vasco fue esencial para el triunfo europeo, contribuyendo con tres puntos en cinco partidos y ejecutando golpes memorables que ya forman parte de la historia del torneo. Así, demostró que su espíritu competitivo seguía intacto pese a las críticas por su incorporación a la liga saudí.
Conflictos abiertos con los circuitos y acusaciones de presión
Fuera del ámbito deportivo, la situación ha sido más tensa. Entre 2024 y 2026, Rahm mantuvo un enfrentamiento constante con el DP World Tour por las sanciones impuestas tras su participación en el LIV.
- Enero 2026: El PGA Tour propuso un marco para el regreso de los jugadores que habían abandonado, pero Rahm, junto a otras figuras, rechazó la oferta.
- Marzo 2026: La tensión aumentó con el anuncio del DP World Tour sobre acuerdos con otros jugadores sancionados, mientras Rahm rechazó las condiciones, calificándolas como una forma de presión – exigir disputar seis torneos específicos para limpiar su historial.
“No estoy conforme con las exigencias. Me parece una presión que intenten imponer qué torneos debo jugar más allá del mínimo establecido”, declaró Rahm días antes de su victoria.
Retorno a la senda de la victoria
Después de haber estado cerca de ganar el PGA Championship en 2025 y mantener un rendimiento constante en el LIV, el golfista vizcaíno rompió finalmente la racha negativa este pasado domingo en Hong Kong, firmando cuatro rondas destacadas. Este triunfo pone fin a 18 meses sin victorias y confirma su lugar entre los mejores jugadores del mundo, en un momento donde su futuro en el ámbito institucional continúa siendo incierto desde el punto de vista legal.


