La Audiencia de Baleares ha sentenciado a 34 años de cárcel a un hombre que cometió agresiones sexuales continuadas contra su hija menor durante cerca de diez años en Mallorca. El tribunal ha declarado probados tres delitos continuados de agresión sexual a menor de 16 años y ha establecido una indemnización de 15.000 euros por daños morales para la víctima.
La pena impuesta corresponde a la solicitada por la Fiscalía. Además, la sentencia contempla varias medidas accesorias, como la libertad vigilada durante una década tras cumplir la condena y la prohibición de comunicarse o aproximarse a menos de 500 metros de la víctima. El condenado también pierde la patria potestad y queda inhabilitado para ejercer profesiones u oficios que impliquen contacto habitual con menores.
La resolución puede ser objeto de recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares.
Abusos a lo largo de varios años
Según los hechos probados, los delitos ocurrieron entre 2010 y 2020, periodo en el que la menor tenía entre 4 y 13 años. El tribunal acreditó que el acusado aprovechaba las ausencias laborales de la madre para realizar las agresiones en el entorno familiar.
Las conductas persistieron incluso después de la separación matrimonial en 2019, ya que el padre utilizó el régimen de visitas para continuar con los abusos. La convivencia finalizó cuando en 2020 se suspendieron judicialmente dichas visitas, una medida que se ratificó en 2021 tras la constatación de episodios habituales de violencia física contra la menor y otros familiares.
Por estos actos de violencia familiar, el acusado ya había sido condenado en 2022 por un juzgado penal de Palma.


