La comunidad islámica que gestiona la mezquita Annour de Ripoll ha apartado de manera cautelar de todas sus funciones al imán detenido el pasado jueves por los Mossos d’Esquadra, tras una denuncia presentada por la familia de una menor de 13 años por una presunta agresión sexual.
Según ha informado la propia entidad religiosa en un comunicado, el pasado 8 de febrero, al tener conocimiento de un “trato inadecuado y sospechoso” del imán hacia una de sus alumnas, acordó su “cese inmediato en el ejercicio de sus funciones, tanto de imán como de profesor de lengua árabe”. Asimismo, decidió desvincularlo “temporalmente” de la Comunidad Islámica Annour, prohibiéndole el acceso a las instalaciones y su participación en cualquier actividad vinculada a la mezquita.
La comunidad subraya que se trata de una medida “preventiva y cautelar” que se mantendrá en vigor hasta que los hechos denunciados sean esclarecidos por la autoridad judicial competente.
Por su parte, el juez de guardia de Ripoll decretó la libertad del detenido, aunque impuso una orden de alejamiento en relación con la menor.
Según fuentes de la investigación, el imán habría realizado presuntamente tocamientos a la menor mientras le impartía clases de lengua árabe. La niña relató posteriormente los hechos a su familia, que presentó la correspondiente denuncia ante los Mossos d’Esquadra, lo que derivó en la detención del religioso.
La presunta agresión tuvo lugar en la mezquita Annour, un templo conocido también por haber sido el lugar donde predicó Abdelbaki Es Satty, considerado el cerebro de los atentados perpetrados en Barcelona y Cambrils en agosto de 2017.
En el ámbito político, el consistorio gobernado por Aliança Catalana ha expresado su “profundo malestar” por no haber sido informado del arresto por los canales oficiales. La alcaldesa de Ripoll, Sílvia Orriols, ha señalado directamente a la consellera de Interior de la Generalitat, Núria Parlon, por haber ocultado una noticia de “gran impacto social”. Orriols ha asegurado que tuvo conocimiento de la detención a través de una vecina de origen marroquí y no mediante comunicación institucional.



