Melilla, 2 de febrero de 2026 —
La Delegación del Gobierno en Melilla, dirigida por Sabrina Moh, ha abierto una investigación interna para esclarecer los presuntos insultos racistas proferidos por varios agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional contra un guardia civil fuera de servicio, Nebil Mohamed Amaruch, conocido especialista en artes marciales apodado “El Lobo”.
Los hechos denunciados habrían ocurrido el sábado 31 de enero, alrededor de las 10.00 horas, en una cafetería del centro de la ciudad, donde la víctima se encontraba desayunando junto a su esposa y sus cuatro hijos. Según el relato trasladado, varios agentes de la UIP, que se encontraban de servicio, habrían dirigido expresiones de carácter racista y humillante hacia Amaruch.
La delegada del Gobierno ha condenado públicamente lo sucedido a través de sus perfiles personales en Facebook y X, subrayando que este tipo de comportamientos son incompatibles con una sociedad democrática y con el funcionamiento de las instituciones públicas.
“Nada más conocer los insultos de un grupo de agentes de la UIP, que estaban de servicio, a un melillense, hemos activado todos los mecanismos de investigación para depurar responsabilidades. Ante el racismo y el insulto, tolerancia cero”, afirmó Moh, quien también ostenta la secretaría general del PSOE en Melilla.
Amplio rechazo político y social
El presunto episodio ha generado una oleada de reacciones políticas y sociales en la ciudad. Coalición por Melilla (CPM) ha expresado su respaldo absoluto y solidaridad con Nebil Mohamed Amaruch y su familia, condenando con firmeza la agresión verbal denunciada. En un comunicado, la formación —principal grupo de la oposición en la Asamblea— ha recalcado que este tipo de conductas resultan totalmente inaceptables, especialmente cuando proceden de agentes encargados de velar por la seguridad ciudadana y el respeto a los derechos fundamentales.
CPM ha reiterado su oposición frontal a cualquier manifestación de racismo, discriminación o abuso de poder, defendiendo que la convivencia y el respeto mutuo son pilares esenciales del modelo de ciudad.
En términos similares se ha pronunciado el diputado de Somos Melilla, Amin Azmani, quien ha señalado que entre los insultos presuntamente vertidos figurarían expresiones como “mono”, “moro” o “chimpancé”. Azmani ha descrito a Nebil como una persona muy conocida y respetada en Melilla por su trayectoria profesional y su calidad humana, calificando los hechos como un posible delito de odio “intolerable” que avergüenza a la sociedad.
Por su parte, el partido Nueva Melilla, a través de su portavoz Mohamed Busián, también ha condenado lo ocurrido y se ha sumado a las muestras de rechazo y apoyo a la víctima.
Condena de la comunidad musulmana
La Asociación Comunidad Musulmana de Melilla ha manifestado igualmente su más enérgica repulsa, advirtiendo de que, de confirmarse, se trataría de hechos de “extrema gravedad”. La entidad ha subrayado que no se trata de una anécdota aislada, sino de un suceso que daña la convivencia, vulnera la dignidad de las personas y perjudica la imagen de las instituciones públicas. Asimismo, ha recordado que Melilla es un ejemplo de pluralidad y respeto que debe ser protegido con firmeza.
La investigación abierta por la Delegación del Gobierno, de la que dependen las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, deberá esclarecer las circunstancias exactas de lo sucedido y determinar si existen responsabilidades disciplinarias o penales derivadas de los hechos denunciados.


