Este domingo, la familia real española partirá hacia Atenas para participar el lunes en las exequias de la princesa Irene de Grecia, conocida en el ámbito familiar como la ‘tía Pecu’. Falleció el pasado jueves en Madrid a los 83 años. La ceremonia tendrá lugar en la Catedral Metropolitana de Atenas y posteriormente será sepultada en el cementerio real de Tatoi.
Los reyes Felipe VI y Letizia, junto con la princesa Leonor y la infanta Sofía, acompañarán a la reina emérita Sofía, hermana de la fallecida. Irene residió desde 1981 en el Palacio de la Zarzuela con su hermana, con quien mantuvo un vínculo muy cercano durante toda su vida.
El funeral se celebrará a las doce del mediodía en la Catedral Metropolitana, el mismo lugar donde se realizó en enero de 2023 la ceremonia de su hermano, el exrey Constantino II. Antes del servicio religioso, el ataúd estará expuesto en la Capilla de San Eleftherios desde las ocho hasta las diez y media de la mañana para que quienes lo deseen puedan rendirle homenaje.
En contraste con el funeral de Constantino, el rey emérito Juan Carlos I no asistirá esta vez, ya que, por recomendación médica, permanecerá en Abu Dabi.
Tras la ceremonia, la princesa Irene será enterrada en el cementerio del palacio de Tatoi, donde descansan también su hermano Constantino, sus padres —el rey Pablo y la reina Federica de Hannover— y otros integrantes de la familia real griega, cuyo exilio comenzó tras el golpe de Estado de 1967 que instauró la dictadura de los coroneles.
Este sepelio en Atenas sucede dos días después del responso realizado en Madrid, en la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio, al que asistieron los reyes de España, la princesa Leonor, la infanta Sofía y la reina Sofía. También estuvieron presentes las infantas Elena y Cristina, varios de sus hijos, la infanta Margarita, Alexia de Grecia y otros familiares cercanos.
Irene de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg, tía del rey Felipe VI, nació el 11 de mayo de 1942 en Ciudad del Cabo (Sudáfrica), durante la Segunda Guerra Mundial. A lo largo de su vida, se dedicó principalmente a actividades sociales y humanitarias, especialmente mediante la Fundación Mundo en Armonía, organización que presidió desde 1986 hasta 2024.
Soltera, vegetariana y con afición por el yoga y temáticas poco convencionales, ella se definía a sí misma como “la excéntrica y la rebelde de la familia”, según se recoge en su biografía La princesa rebelde (2007).
En los últimos años, su salud había empeorado, motivo por el cual la reina Sofía redujo su agenda institucional para poder acompañarla permanentemente, permaneciendo junto a su hermana hasta su fallecimiento.


