La construcción en Zhuyuan acoge 22 apartamentos ocupados únicamente por miembros del mismo clan, evitando las comunidades vecinales tradicionales
En la localidad china de Zhuyuan, un edificio de 15 plantas destaca como escenario de una singular expresión de lazos familiares y un desafío a la planificación urbana convencional. Perteneciente a la familia Zhou, este inmueble alberga a más de 100 miembros repartidos en 22 apartamentos. Aunque su diseño exterior se integra con el entorno urbano, la gestión interna evita personal ajeno y cuotas comunitarias, basándose en acuerdos y vínculos familiares estrictos.
Un plan de más de veinte años fundamentado en la verticalidad
Este proyecto social y arquitectónico comenzó hace más de 20 años. En esa época, los integrantes de la familia Zhou expresaron claramente su deseo de vivir en proximidad geográfica. Debido a limitaciones administrativas y prácticas para desarrollar viviendas horizontales independientes para cada familia, optaron por edificar un bloque de 15 pisos que les permitiera permanecer juntos.
La gestión del edificio se aparta de los modelos habituales de propiedad horizontal. Al tratarse de un edificio unifamiliar, no se cuenta con administrador ni se contratan servicios de limpieza externos. Los residentes gestionan colectivamente las normas y el mantenimiento mediante acuerdos familiares y comunicación directa.
Dinámica de convivencia y composición demográfica
Aunque el espacio está preparado para alojar a un centenar de personas simultáneamente, la ocupación varía según la época del año. La mayoría de los propietarios emplean sus viviendas como residencias temporales durante festividades, fines de semana o vacaciones. En el día a día, el número de residentes habituales ronda las 30 personas.
Este grupo está compuesto mayoritariamente por personas mayores y niños. Los adultos en edad laboral suelen desplazarse a otras ciudades durante la semana para cumplir con sus responsabilidades profesionales, regresando en sus períodos de descanso. Esta configuración demográfica convierte al edificio en un núcleo de atención y mantenimiento de las raíces familiares.
El fin de una época urbanística en Zhuyuan
Actualmente, el inmueble de los Zhou representa no solo un símbolo de unión familiar, sino también una excepción legal que probablemente no se repetirá. Las recientes normativas urbanísticas en Zhuyuan han limitado la altura máxima a edificaciones de tres plantas.
Esta normativa sitúa a este edificio de 15 plantas como el último ejemplo de una etapa en la que la planificación vertical permitió a una única familia desarrollar un modelo de convivencia particular en pleno centro urbano.


