El PP en Extremadura afronta una sesión de investidura que se prevé complicada debido al bloqueo de la derecha y la negativa de la izquierda a facilitar la gobernabilidad mediante la abstención. De no elegirse presidenta para el 4 de mayo, la comunidad podría enfrentarse a nuevas elecciones.
El calendario político en Extremadura ya establece fechas definidas, aunque sin certeza de un resultado exitoso. La presidenta en funciones y candidata del PP, María Guardiola, se presentará al pleno de investidura los días 3 y 4 de marzo, según informan fuentes parlamentarias. No obstante, la ausencia de un acuerdo con Vox y la postura firme del bloque de izquierdas dibujan un panorama de estancamiento que acerca a la región a unas elecciones anticipadas.
Un calendario ajustado
El proceso se regirá por los plazos establecidos en el Reglamento de la Asamblea tras las elecciones del 21 de diciembre:
- Martes 3 de marzo: Intervención de la candidata durante el discurso de investidura.
- Miércoles 4 de marzo: Participación de los grupos (PSOE, Vox y Unidas por Extremadura) y primera votación, en la que Guardiola deberá obtener mayoría absoluta (33 diputados).
- Viernes 6 de marzo: Si la mayoría absoluta no se alcanza, se realizará una segunda votación para la que será suficiente la mayoría simple.
Actualmente, el PP dispone de 29 diputados, por lo que requiere al menos que Vox se abstenga o vote a favor para poder gobernar. Sin embargo, el partido de Santiago Abascal ya ha manifestado que no se abstendrá sin un acuerdo previo, posición que coinciden en mantener PSOE y Unidas por Extremadura.
La posibilidad de una repetición electoral
En caso de que la investidura fracase el 6 de marzo, se abrirá un periodo de hasta dos meses para convocar nuevas sesiones plenarias. El límite temporal de este proceso está fijado en el 4 de mayo. Si en dicha fecha no se ha alcanzado un acuerdo para formar gobierno, la Asamblea se disolverá automáticamente y se procederá a la convocatoria electoral para junio.
El PSOE, a través de su portavoz Piedad Álvarez, ha criticado la “parálisis” que atraviesa la región y ha señalado que Guardiola ha sido “marginada y apartada por la dirección nacional del PP” debido a su “incapacidad” para lograr un consenso con Vox.
El PSOE de Extremadura, a la espera del proceso de investidura
La situación de inestabilidad también afecta la estructura interna de los socialistas. El PSOE de Extremadura, actualmente dirigido por una gestora tras la renuncia de Miguel Ángel Gallardo, ha decidido posponer su proceso de renovación hasta que se celebre la investidura.
Álvarez ha enfatizado que “la prioridad son los ciudadanos de Extremadura” y que el calendario para elegir a la nueva dirección regional no se activará antes de la sesión de los días 3 y 4 de marzo. Además, los socialistas han cuestionado la legalidad y la ética en que un gobierno en funciones anuncie la mayor oferta de empleo público en la historia de la región durante una etapa de interinidad.


