La NASA llevó a cabo con éxito la primera evacuación médica desde la Estación Espacial Internacional (ISS) en sus 25 años de funcionamiento, tras identificarse un “problema de salud grave” en uno de los cuatro astronautas de la misión Crew-11. Aunque el regreso estaba planificado para marzo de 2026, la tripulación adelantó su retorno para permitir la atención adecuada al afectado.
La cápsula SpaceX Dragon aterrizó sin incidencias en el océano frente a la costa de California y fue remolcada hasta un barco de recuperación. Los astronautas Mike Fincke, Zena Cardman, Kimiya Yui y Oleg Platonov desembarcaron pocos minutos después, mostrando un estado de salud aparente bueno y actitud positiva.
Jared Isaacman, administrador de la NASA, declaró en la rueda de prensa tras el amerizaje: “Todos están bien y mantienen un buen ánimo. La misión ha sido un éxito”.
Por precaución y privacidad, los cuatro tripulantes fueron trasladados a un hospital en San Diego donde permanecerán la noche para realizar revisiones médicas rutinarias, mientras se brinda atención al astronauta que presentó problemas de salud. La agencia especificó que la situación no representa una emergencia, pero sí exige un seguimiento médico especializado que solo es posible en tierra.
Esta operación constituye la primera evacuación médica desde la ISS en sus 25 años de historia. La NASA señaló que, a pesar de la excepcionalidad del evento, los planes para la misión Artemis 2 rumbo a la Luna, prevista para el 6 de febrero, no se ven afectados.
Actualmente, la ISS mantiene una tripulación mínima compuesta por el estadounidense Christopher Williams y los rusos Sergey Kud-Sverchkov y Segei Mikayev, mientras que la NASA evalúa adelantar la llegada de la Crew-12, originalmente programada para el 15 de febrero, con el fin de asegurar la continuidad de las operaciones.
Durante el proceso de retorno, la comandante Zena Cardman se encargó de supervisar los procedimientos de emergencia y la preparación de la cápsula Dragon para la reentrada, mientras sus compañeros colaboraban con la carga de equipamiento científico y materiales de la estación.
La NASA ha mantenido la confidencialidad sobre la identidad y condiciones del astronauta afectado, asegurando que su estado es estable. James Polk, director médico de la agencia, afirmó que la decisión de regresar antes de tiempo respondió a la necesidad de contar con todos los recursos médicos disponibles en tierra.
Este éxito demuestra la capacidad de la NASA para responder a situaciones médicas críticas en el espacio, un avance fundamental para futuras misiones humanas de larga duración hacia la Luna y Marte.


