Un cambio notable desde el jueves restaurará el ambiente invernal en la mitad norte, con descensos térmicos de hasta 10°C y nevadas en alturas bajas
La primavera de 2026 ha comenzado con un patrón invernal persistente. Después de un inicio de marzo relativamente templado, los principales modelos meteorológicos coinciden en que habrá un cambio significativo: la llegada de una masa de aire frío de origen polar que afectará la Península a partir de este jueves. Este fenómeno provocará una caída considerable de las temperaturas y el retorno de la nieve en cotas bajas poco habituales para esta época del año.
El bloqueo anticiclónico y la advección de aire polar
La alteración meteorológica responde a una reorganización de los principales centros de presión en el Atlántico y Europa:
- Bloqueo en las Azores: El anticiclón de las Azores aumentará su intensidad hacia el norte, formando una barrera que impedirá la entrada de aire cálido y facilitará un corredor para los vientos del norte y noreste.
- Entrada de aire polar: Esta configuración permitirá la llegada de aire frío procedente del norte de Europa. Se prevén anomalías térmicas negativas entre -8°C y -10°C respecto a las temperaturas habituales a finales de marzo en la mitad norte y el este de la Península.
Nevadas en el norte y contrastes regionales significativos
El tercio norte será el área más afectada por este retroceso primaveral. Las lluvias, aunque moderadas debido a la sequedad del aire polar, se concentrarán principalmente en el Cantábrico oriental, el Alto Ebro y los Pirineos.
- Cotas de nieve: Se espera un descenso progresivo de la cota hasta situarse cerca de los 1.000 metros, e incluso por debajo hacia el fin de semana.
- Acumulaciones: Los modelos meteorológicos estiman espesores de entre 10 y 15 cm en los Pirineos, con acumulados significativos también en la Cordillera Cantábrica.
- La excepción del suroeste: Mientras el norte sufre un descenso notable, los valles del Guadiana y el Guadalquivir mantendrán temperaturas más suaves, con máximas que podrían alcanzar entre los 20°C y 23°C, generando un contraste meteorológico importante dentro de la misma Península.
Perspectivas de más frío
La incertidumbre aumenta de cara al fin de semana. Algunas simulaciones de los modelos sugieren una posible conexión entre el anticiclón de las Azores y las altas presiones siberianas. De confirmarse este bloqueo atmosférico en latitudes elevadas, el episodio de frío podría intensificarse, extenderse a más zonas y prolongar la inestabilidad en la vertiente mediterránea.


