En un esfuerzo conjunto para destacar el uso de fondos públicos en políticas de control fronterizo, la organización de derechos civiles Mijente inició este lunes una campaña a nivel nacional que ofrece más de 200 vallas publicitarias distribuidas en 31 ciudades de Estados Unidos.
Bajo el lema «ICE nos cuesta», esta iniciativa pretende poner de manifiesto el impacto económico y social causado por las operaciones del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), poniendo en cuestión las prioridades del presupuesto federal.
El costo de la política migratoria
Los carteles, que estarán exhibidos durante un mes en grandes urbes como Chicago, Los Ángeles, Boston, San Antonio y Miami, muestran imágenes de agentes con equipo pesado y escenas de detenciones de inmigrantes. El mensaje principal es claro: “Tus impuestos se emplean de forma inadecuada”.
De acuerdo con la organización, el presupuesto anual destinado a esta agencia alcanza los 28.000 millones de dólares, cifra que contrasta con las necesidades sociales no satisfechas en la población.
“Durante mucho tiempo, nuestro gobierno ha priorizado la construcción de centros de detención y la inversión millonaria en un sistema de control migratorio que ha generado el sufrimiento de numerosas familias”, expresó Marisa Franco, cofundadora de Mijente.
Aspectos destacados de la denuncia
La campaña enfatiza datos relevantes sobre la administración actual:
- Incremento en equipamiento militar: Mijente señala que el gasto en armamento para ICE se ha incrementado en un 600% recientemente.
- Finanzas en salud frente a seguridad: Algunos anuncios comparan los fondos asignados a ICE con las 17 millones de personas que podrían perder Medicaid debido a las reducciones presupuestales bajo la gestión de Donald Trump.
- Repercusión económica: Franco indicó que, mientras millones de estadounidenses enfrentan dificultades económicas, esta agencia funciona con un presupuesto prácticamente ilimitado que no mejora la estabilidad financiera de las comunidades.
Mensajes destacados
Algunas de las frases más impactantes que se pueden observar en las calles incluyen:
- “Financiar a ICE conduce directamente a políticas autoritarias”.
- “A ellos les destinan miles de millones para acciones represivas; a nosotros, nos enfrentamos a despidos y aumentos en el costo de la vivienda”.
Esta campaña no solo busca informar, sino también solicitar un cambio en la política migratoria, dando prioridad a la inversión en el bienestar social frente a la militarización del control fronterizo.


