ALBERTO GARCIA LÓPEZ
Lo que la política le negó, se lo está dando el pueblo
El calvario que está pasando el doctor Javier Guerrero desde hace
más de tres años, sólo lo sabe él y su familia. En pocos minutos
pasó a ser un apestado, habiendo sido una figura socialmente
reconocida, querida y admirada.
Desde que dio el paso de presentar su candidatura a la presidencia
de la Ciudad de Ceuta con un partido local, fuera de lo que hasta
hacía muy poco tiempo había sido su casa política dentro del
Partido Popular y del Gobierno de Juan Vivas, todo fueron
contratiempos. Muchas personas a la que había ayudado infinidad
de veces le dieron la espalda y le retiraron hasta el saludo. Todos
los partidos lo vieron como un rival de mucha enjundia, que podía
dar al traste con los planes de algunos.
En poco tiempo se vierten sobre él gravísimas acusaciones que le
llevan con inusitada rapidez a ingresar en prisión provisional, donde
permanece un año hasta que por fin consigue la libertad, pendiente
de varios juicios.
Aún estando alejado de los focos mediáticos y sin posibilidad
alguna de poder presentarse a nada, vuelve a su tierra, pide la
jubilación de la sanidad pública y se concentra en su profesión y su
familia, que le ha apoyado sin reservas desde el minuto uno, a
pesar de lo duro que era convivir en una ciudad pequeña como la
nuestra con las miradas, los rumores y los comentarios.
Retoma su actividad profesional privada y desde el primer momento
recibe el apoyo y el cariño de la inmensa mayoría de sus pacientes,
que no se pueden creer que Javi haya podido hacer las cosas
terribles que se dicen de él.
Su vuelta a Ceuta no ha sido fácil para él, su familia y su círculo
más cercano, que nunca ha dudado de su inocencia.
Su retorno coincide también con algunas informaciones
periodísticas en las que se vierten graves sospechas de veracidad
sobre los delitos presuntamente cometidos, por lo que empieza a
enfrentarse a acusaciones y juicios que intentan llevarle a condenas
que hasta ahora no se han producido, más bien al contrario, ya que
en los dos primeros capítulos ha salido absuelto, acrecentando así
su figura y dando, de momento, la razón a quienes desde el
principio han puesto en duda las acusaciones



