La Conferencia Episcopal Española (CEE) sostiene que la estancia del Papa Francisco en España no dependió ni de la firma del acuerdo con el Ejecutivo ni de la regularización de migrantes. «Ha sido una iniciativa tomada por los obispos, no una condición impuesta desde el Vaticano», señala García Magán.
La Iglesia en España ha respondido a las especulaciones que relacionaban la próxima visita de Francisco con recientes acuerdos políticos y sociales. Francisco César García Magán, secretario general de la CEE, aseguró este jueves que la visita del Pontífice y las negociaciones desarrolladas con el gobierno español se han llevado a cabo de forma independiente.
Tras la reunión de la Comisión Permanente de la CEE, García Magán buscó esclarecer cualquier sospecha sobre un posible «intercambio de favores» entre la Santa Sede, los obispos y el Gobierno central.
Procedimientos que avanzaron de modo paralelo y sin condicionamientos
En contraste con informaciones que afirmaban que el Vaticano había puesto como requisito avances en la reparación a víctimas de abusos para confirmar la visita papal, el portavoz episcopal fue enfático:
«En ningún momento la visita del Papa estuvo supeditada a ninguno de estos asuntos. No fue una culminación ni consecuencia de ellos, sino que ambos procesos siguieron su curso de manera paralela».
García Magán también negó que la regularización extraordinaria de migrantes estuviera vinculada como condición para la visita de Francisco, otro tema manejado como posible intercambio.
Independencia en el acuerdo de reparación
Uno de los temas más delicados en la comparecencia fue la gestión de abusos sexuales dentro de la Iglesia. El secretario general descartó que Roma hubiera presionado a la Iglesia española para aceptar la vía de reparación a través del Defensor del Pueblo.
- Iniciativa propia: Según la CEE, el plan de reparación nació como una propuesta conjunta de los obispos españoles y de la Conferencia Española de Religiosos (Confer).
- Aprobación de Roma: Aunque la Santa Sede fue informada y mostró conformidad, García Magán dejó claro que «no es correcto decir que nos obligaron a firmar».
Un marco de normalidad institucional
Con estas manifestaciones, la Conferencia Episcopal pretende establecer un clima de normalidad institucional antes de la visita del Papa, subrayando que los compromisos relacionados con abusos y migración responden a una iniciativa propia de la Iglesia local y no a exigencias externas para facilitar la agenda pontificia.


