El director del Gran Premio de España, Luis García Abad, asegura que las obras avanzan según lo previsto para el estreno programado el 13 de septiembre. La curva «Monumental» está llamada a convertirse en un símbolo del Campeonato Mundial.
Mientras que el Mundial de Fórmula 1 está obligado a pausar hasta mayo debido a las cancelaciones en Bahréin y Arabia Saudí, en IFEMA los trabajos continúan sin interrupción. Más de 10.000 personas y numerosas maquinarias laboran contrarreloj para que Madrid sea el centro mundial del automovilismo el próximo 13 de septiembre.
Luis García Abad, director general del evento, junto con Nira Juanco, responsable de comunicación, visitaron la redacción del Diario AS para ofrecer detalles actualizados del proyecto que busca transformar el calendario mundial. «Estamos cumpliendo con los plazos. El 30 de mayo habremos finalizado la fase de obra civil y a partir del 1 de junio comenzaremos con la instalación de boxes, gradas, bordillos y la señalización del circuito», indicó García Abad.
Un circuito que rompe esquemas
Aunque frecuentemente se describe como un trazado urbano, los organizadores destacan que el recorrido de 5,4 kilómetros presenta mayor complejidad. Cuenta con 22 curvas y variaciones en desnivel, que incluyen una subida del 8,5% y una bajada del 5%, lo que añade un desafío técnico significativo.
El aspecto visual más notable será la curva «Monumental», que cuenta con un peralte de 547 metros y una inclinación del 24%. «Queremos que esta curva se convierta en un símbolo reconocido inmediatamente en televisión, similar a como sucede con la torre de Austin», explicó Juanco.
El «Efecto Madrid»: más allá del circuito
Para los organizadores, la ventaja diferencial no se limita a la pista sino también a la oferta de la ciudad. La conectividad es excepcional: se tarda menos en llegar a IFEMA desde el aeropuerto de Heathrow que al circuito de Silverstone.
«La Fórmula 1 aún no conoce Madrid y, al traerla aquí, desconocen el valor que la ciudad puede aportar. Tras las 54 vueltas de la carrera, ofreceremos opciones de gastronomía, ocio y cultura. La ciudad será la verdadera protagonista», indicó el director general.
La aspiración de un podio nacional
Con la continuidad de la Fórmula 1 en España asegurada hasta 2035, la atención está en los pilotos locales: Fernando Alonso y Carlos Sainz. Aunque García Abad señala que se pretende atraer a aficionados internacionales —desde seguidores de Verstappen hasta aficionados estadounidenses—, admite su esperanza personal: «Sería motivo de gran satisfacción ver a Fernando y a Carlos entre los tres primeros en Madrid».
Un proyecto respaldado
El Gran Premio, financiado con recursos privados pero con pleno respaldo de las administraciones central, autonómica y local, tiene como objetivo ser rentable desde su primer año. Con una audiencia global superior a 1.700 millones de espectadores, será una plataforma sin precedentes para promocionar la marca España.
«Estamos creando algo para perdurar», concluyó García Abad, dejando claro que Madrid aspira no sólo a celebrar una carrera, sino a reimaginar la experiencia de la Fórmula 1 actual.


