Una medalla de 196 gramos bañada en oro y con un diámetro de 6,6 centímetros protagonizó la esperada reunión entre la líder opositora venezolana María Corina Machado y el presidente estadounidense Donald Trump. En un encuentro de casi dos horas en la Casa Blanca, Machado cumplió su promesa entregando su premio Nobel de la Paz a Trump como agradecimiento por su respaldo.
Trump aceptó el regalo con satisfacción, describiéndolo como “un gesto maravilloso de respeto mutuo”, aunque evitó comentar sobre un posible papel futuro de Machado en la transición política venezolana o reconocerla como líder de la oposición, a pesar de que su movimiento fue reconocido como el ganador en las elecciones de julio de 2024.
Machado calificó este acto como un hecho histórico, recordando el gesto del marqués de Lafayette, quien hace 200 años obsequió una medalla a Simón Bolívar en señal de hermandad entre Estados Unidos y Venezuela en la lucha contra la tiranía. “Dos siglos después, el pueblo de Bolívar le devuelve esa medalla al líder de Washington, esta vez con la medalla del Premio Nobel de la Paz, en reconocimiento a su compromiso con nuestra libertad”, explicó Machado a la prensa.
A pesar del simbolismo del encuentro, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aclaró que Trump continúa respaldando al gobierno liderado por Delcy Rodríguez y descartó la participación inmediata de Machado en la transición venezolana.
La jornada finalizó entre la emoción de seguidores de la líder opositora, quienes la aguardaban frente al Capitolio con banderas venezolanas y cánticos, manifestando su apoyo a Machado en un día que marcó un gesto sin precedentes en las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos.


