El reino alauí se posiciona actualmente como el único país árabe que formará parte del contingente multinacional impulsado por la Administración Trump. Las Fuerzas Armadas Reales (FAR) serán desplegadas en abril junto al Ejército de Indonesia con la misión de vigilar el alto el fuego y mantener la seguridad en la Franja de Gaza.
Marruecos fortalecerá su rol como aliado estratégico principal de Estados Unidos dentro del nuevo marco regional en Oriente Próximo. El Pentágono ha seleccionado al Ejército marroquí como uno de los dos componentes esenciales de la Fuerza de Estabilización que se implementará en Gaza en abril próximo. Según fuentes de medios estadounidenses e israelíes, el liderazgo de esta misión será compartido con Indonesia, constituyendo el núcleo central de un contingente destinado a mantener la paz luego del cese de hostilidades.
La incorporación de las Fuerzas Armadas Reales (FAR), adelantada por el medio Axios y confirmada por la cadena pública israelí Kan 11 News, dota a Rabat de una posición diplomática privilegiada. Actualmente, Marruecos es la única nación árabe que ha decidido integrarse a esta fuerza multinacional, donde también se contará con la participación de tropas de Albania y Grecia. Aunque las autoridades marroquíes no se han pronunciado oficialmente, la prensa local de Casablanca considera segura la operación, que establecerá su cuartel general en una ubicación estratégica entre Rafah y Khan Younis.
La «pax americana» y el rol de las Fuerzas Armadas Reales
Este despliegue forma parte del denominado proyecto de «pax americana», promovido por Donald Trump tras su regreso a la Casa Blanca hace un poco más de un año. La función de las tropas marroquíes e indonesias —estas últimas podrían movilizar hasta 8.000 efectivos— será variada: supervisar el alto el fuego, mantener el orden público, apoyar la reconstrucción de Gaza y respaldar la desmilitarización de Hamás, todo ello coordinado con el Ejército de Israel.
Dicha cooperación militar refuerza una relación histórica que data de 1777, cuando Marruecos fue el primer Estado en reconocer la independencia de EE. UU. Actualmente, esta alianza se refleja en un respaldo incondicional de Washington hacia las posiciones marroquíes respecto al Sáhara Occidental. De hecho, la diplomacia estadounidense ha promovido recientemente en la ONU una resolución que establece el plan de autonomía de Marruecos como la única base para futuras negociaciones, fortaleciendo la soberanía de Rabat frente al Frente Polisario y Argelia.
Cooperación militar y seguridad regional
La participación de Marruecos en Gaza llega tras un notable incremento en su capacidad militar. Recientemente, el Departamento de Estado de EE. UU. autorizó ventas de armamento a las FAR por un valor de centenas de millones de euros, incluyendo misiles Stinger, Javelin, ATACMS de largo alcance y bombas GBU-39B. Estados Unidos continúa siendo el principal proveedor de armas para Marruecos, seguido de cerca por Israel, país con el que Rabat ha intensificado su cooperación en materia de seguridad desde el restablecimiento de relaciones en 2020.
Aunque Marruecos destina al gasto en defensa el 10% de su PIB y se alinea políticamente con el eje Washington–Tel Aviv, la decisión de participar en Gaza presenta también complejidades internas. Desde el inicio del conflicto en 2023, se han registrado manifestaciones masivas en Marruecos en apoyo al pueblo palestino, con concentraciones que han llegado hasta medio millón de personas. Sin embargo, la monarquía alauí mantiene una política exterior firme, privilegiando su alianza con Estados Unidos para asegurar una victoria diplomática definitiva en su conflicto regional con Argelia.


