Las autoridades marroquíes denegaron el martes el acceso a El Aaiún, capital del Sáhara Occidental, a una delegación española compuesta por la diputada en el Congreso Noemí Santana (Podemos) y el consejero regional canario Carmelo Ramírez (Coalición Canaria). Ambos políticos, que viajaron desde las Islas Canarias, no fueron autorizados a bajar del avión una vez que aterrizaron en territorio saharaui.
Misión de observación interrumpida
Según las organizaciones políticas implicadas, la finalidad del viaje era llevar a cabo una labor de observación para evaluar la situación de los derechos humanos en la región y denunciar posibles infracciones por parte de Marruecos.
- Posición de Podemos: El partido definió lo sucedido como una «vulneración evidente de los derechos humanos» y una manifestación de la «ocupación ilegal» del territorio. Santana expresó su pesar al experimentar personalmente cómo se «violan derechos», advirtiendo que si esta situación afecta a cargos públicos, es aún más grave para los activistas saharauis que defienden la soberanía en la zona.
Postura marroquí: «Una amenaza a la integridad territorial»
Las autoridades locales justificaron la expulsión alegando motivos de seguridad y soberanía. De acuerdo con medios digitales marroquíes como Hespress, los representantes españoles fueron considerados como «contrarios a la integridad territorial» de Marruecos.
- Acusaciones sobre «planes separatistas»: Marruecos afirmó que los políticos intentaron aprovechar sus cargos públicos para respaldar las posiciones del Frente Polisario.
- Contexto previo: No es la primera vez que se produce un incidente semejante. En febrero pasado, Marruecos ya impidió la entrada a una delegación de eurodiputados, acción que el ministro de Exteriores, Naser Burita, calificó como una respuesta a «provocaciones» que no respetaban los procedimientos organizativos del país.
Tensión en las relaciones diplomáticas
Este episodio vuelve a centrar la atención en la compleja relación bilateral entre España y Marruecos sobre el Sáhara Occidental, especialmente tras el cambio en la postura del Gobierno español respecto al plan de autonomía propuesto por Marruecos para la zona. La delegación fue obligada a regresar a Canarias sin haber podido llevar a cabo sus reuniones con grupos saharauis.


