Rabat y Washington han firmado un acuerdo estratégico para impulsar la exploración y extracción de minerales críticos en aguas del Atlántico que se solapan parcialmente con la zona marítima de Canarias, en el marco de la creciente cooperación entre ambos países en materia energética y tecnológica.
El memorando de entendimiento se ratificó el pasado 4 de febrero en Washington durante una reunión ministerial internacional centrada en el futuro del mercado global de minerales estratégicos. El acuerdo sitúa a Marruecos como socio clave de Estados Unidos en la búsqueda de nuevos suministros de materias primas esenciales para tecnologías avanzadas.
Entre los recursos presentes en la zona destacan minerales como telurio, cobalto, hierro, manganeso o níquel, fundamentales para sectores como la inteligencia artificial, las baterías, la robótica o los dispositivos autónomos.
Estados Unidos pretende con esta iniciativa remodelar el mercado mundial de minerales críticos y reforzar las cadenas de suministro junto a países aliados. Marruecos se convierte así en el único país africano incluido en esta nueva estrategia global estadounidense, lo que refuerza su papel geopolítico en la región.
Durante la reunión ministerial, en la que participaron representantes de 54 países y la Comisión Europea, Washington firmó once acuerdos bilaterales con distintos Estados. Sin embargo, España no estuvo presente en el encuentro, pese a que sí acudieron otros países europeos como Alemania, Italia, Bélgica o Países Bajos.
El acuerdo también tiene implicaciones geopolíticas por la delimitación de las aguas en las que se ubican estos recursos. Parte de los minerales se localizan en áreas marítimas cuya ampliación ha sido planteada por Marruecos y que se solapan con zonas próximas a Canarias y al Sáhara Occidental.
Entre los puntos de mayor interés se encuentra el monte submarino Tropic, considerado una de las mayores reservas mundiales de telurio y cobalto, así como otros montes marinos de la región con importantes depósitos de hierro, manganeso, cobre o níquel.
La cooperación forma parte de la denominada “diplomacia de los minerales críticos” impulsada por Estados Unidos, que busca diversificar el acceso a materias primas estratégicas y reducir la dependencia de otros actores globales en un mercado considerado clave para la seguridad económica y tecnológica.


