La Ciudad Autónoma descarta una reducción directa de impuestos ante el riesgo de que las gasolineras mantengan sus márgenes y apuesta por fomentar la llegada de operadores económicos.
El Gobierno de Ceuta ha establecido su plan para hacer frente a los altos costes del combustible en la región. Según adelantó el medio El Pueblo de Ceuta, la estrategia no contemplará modificar la fiscalidad, sino incentivar la apertura de gasolineras ‘low cost’ que alteren la competencia local.
Debate sobre el IPSI: ¿Ventaja para el consumidor o para las empresas?
La cuestión fue planteada en el pleno de este miércoles tras una interpelación de Fatima Hamed, líder de MDyC, quien señaló la contradicción de que los ceutíes enfrenten precios muy altos pese a contar con un régimen fiscal especial. Hamed consideró la situación «inadmisible» y sugirió modificar el IPSI en hidrocarburos (actualmente al 50%) para instaurar una cuota fija, similar al modelo vigente en Melilla, protegiendo al consumidor de las variaciones del mercado.
No obstante, la consejera de Hacienda, Kissy Chandiramani, descartó este cambio basándose en informes de los Servicios Tributarios. El argumento del Ejecutivo fue el siguiente:
«Reducir el impuesto puede derivar en que las petroleras mantengan los precios y retengan la diferencia como ganancia neta».
La alternativa: llegada de operadores económicos
Para el Gobierno, el problema principal no es la recaudación sino la carencia de competencia. Chandiramani reveló que ya se han iniciado diálogos con empresas de bajo coste con el fin de promover su establecimiento en la ciudad. Esta iniciativa cuenta con el apoyo de la Confederación de Empresarios. La incorporación de estos nuevos competidores propiciaría, conforme a la ley de oferta y demanda, una reducción en los márgenes de beneficio de las estaciones actuales.
Debate político en el pleno
La sesión plenaria registró momentos de tensión. La consejera de Hacienda calificó de «liberal radical» la propuesta de Hamed, criticando que MDyC pida recortes constantes en impuestos como el agua, la basura o la ITV sin considerar la viabilidad de los servicios públicos.
Desde la formación local se recibió con reservas la propuesta de gasolineras asequibles, interpretándola como una posible «distracción» que evitaría cambios en la fiscalidad mientras los ciudadanos continúan pagando precios elevados en las estaciones.


