Ceuta ha vuelto a quedar aislada por mar y aire como consecuencia de una alerta naranja, una situación que, según denuncia el Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC), vuelve a tener un impacto directo y especialmente grave en los pacientes oncológicos que se ven obligados a desplazarse a la Península para recibir tratamiento de radioterapia.
La formación localista subraya que este nuevo episodio de aislamiento coincide, además, con el Día Mundial Contra el Cáncer, una circunstancia que consideran “lamentable” y que pone de relieve, a su juicio, la falta de voluntad política para resolver una carencia sanitaria histórica en la ciudad. “No es por el temporal, es por la ausencia de una Unidad de Radioterapia en Ceuta”, señalan desde el MDyC.
Desde el inicio de 2026, Ceuta ya ha sufrido al menos tres jornadas de aislamiento total por la cancelación de las conexiones marítimas y aéreas con la Península debido a condiciones meteorológicas adversas. Aunque estas situaciones afectan a la ciudadanía en general, el MDyC advierte de que las consecuencias son mucho más severas para los pacientes oncológicos, que dependen de desplazamientos obligatorios para poder continuar con sus tratamientos.
La formación recuerda que la creación de una Unidad de Radioterapia en Ceuta es una reivindicación que arrastran desde hace años. “Comenzamos pidiendo una clínica de radioterapia, después una unidad específica y, finalmente, que se dotara de la aparatología necesaria al Hospital Universitario de Ceuta para que los pacientes pudieran recibir su tratamiento en su propia ciudad y no tener que desplazarse en las condiciones actuales”, explican.
En este sentido, el MDyC reprocha al Ejecutivo del Partido Popular su rechazo a la enmienda presentada al Presupuesto de la Ciudad para 2026, que contemplaba una partida de 350.000 euros destinada a la Unidad de Radioterapia. “Lo más grave fue que el Gobierno votara en contra de esta enmienda mientras sacaba adelante una autoenmienda de 10.000 euros para la Fundación Ronald McDonald’s relacionada con el cáncer infantil”, critican los localistas.
Por último, el MDyC exige al Ejecutivo local, a la Delegación del Gobierno, a la Consejería de Sanidad, al Ministerio de Sanidad y a INGESA que dejen de abordar la radioterapia “en términos económicos y de rentabilidad” y apuesten por una verdadera lealtad institucional que se traduzca, dicen, “en lealtad con la ciudadanía”. “Los pacientes oncológicos necesitan ser defendidos, no boicoteados”, concluyen.



