La situación en el Sistema Nacional de Salud se encuentra en un momento de alta tensión. Este miércoles 14 de enero, miles de médicos comenzaron la primera de dos jornadas consecutivas de huelga convocadas en la mayoría de las comunidades autónomas de España. Madrid es el principal lugar de la protesta, donde los profesionales sanitarios expresan su rechazo a la reforma del Estatuto Marco promovida por la ministra de Sanidad, Mónica García.
Razones de la huelga
Los médicos se oponen firmemente al nuevo texto normativo impulsado por el Ministerio, señalando que:
• Condiciones laborales: Consideran que el Estatuto empeora su situación laboral y no aborda el problema de la temporalidad.
• Futuro del sistema: Alertan sobre la posibilidad de que la reforma afecte negativamente la calidad de la atención y el desarrollo profesional.
• Falta de diálogo: Los sindicatos critican que el Ministerio no ha tomado en cuenta las demandas del sector tras semanas de malestar.
Sanidad traslada la responsabilidad a las comunidades
La molestia de los trabajadores sanitarios se intensificó tras una acción reciente del Ministerio de Sanidad. La ministra Mónica García envió una carta a las comunidades autónomas solicitando que ellas respondan a las solicitudes del colectivo médico.
• Respuesta de los profesionales: Los organizadores de la huelga califican esta medida como un intento de eludir responsabilidades y exigen que sea el Ministerio el que asuma el liderazgo en las negociaciones.
Consecuencias para la atención sanitaria
La huelga, que continuará el jueves 15 de enero, está generando los siguientes impactos:
1. Suspensión de citas: Numerosas consultas de atención primaria y especialidades están siendo pospuestas.
2. Aplazamiento de cirugías: Solo se están realizando intervenciones urgentes y oncológicas.
3. Servicios mínimos: Se mantiene la atención en Urgencias, UCI y centros de diálisis, aunque se registran retrasos relevantes en otras áreas.
Desde el comité de huelga expresan que la movilización no solo busca preservar sus derechos laborales, sino también la continuidad y calidad de la sanidad pública frente a una reforma que consideran insuficiente.


