El segundo hijo del difunto ayatolá fortalece el dominio de los Guardianes de la Revolución en un contexto de elevada tensión bélica tras los ataques de Israel y Estados Unidos.
Este domingo, la República Islámica de Irán ha oficializado el nombramiento de Mojtaba Jamenei como nuevo guía supremo del país. La decisión, emitida por el cuerpo clerical principal, representa un cambio histórico hacia una sucesión basada en la herencia, una práctica que su predecesor y padre, Ali Jamenei, había rechazado públicamente en 2024. Esta designación coloca al frente del régimen a una de las figuras más reservadas y controvertidas dentro del entramado de poder iraní.
La elección de Mojtaba Jamenei, de 56 años, ocurre pocos días después del fallecimiento de su padre, Ali Jamenei, quien murió el 28 de febrero a los 86 años en medio de ataques realizados por Israel y Estados Unidos en territorio iraní. En estos ataques también perdió la vida su esposa, Zahra Hadad Adel, hija de un expresidente del Parlamento.
Un perfil caracterizado por la represión y la influencia oculta
Aunque tradicionalmente se ha mantenido lejos del foco público en ceremonias oficiales, Mojtaba Jamenei es considerado un elemento clave en el núcleo rígido del régimen. Su poder se ha consolidado principalmente por su estrecha relación con los Guardianes de la Revolución, la fuerza ideológica militar de la República Islámica.
Diversos opositores y analistas le atribuyen un papel relevante en la represión interna, ya que habría dirigido el Basij —la milicia voluntaria de la Guardia Revolucionaria— durante las protestas de 2009 que desarticularon el Movimiento Verde. El Tesoro de Estados Unidos, que le sancionó desde 2019, indica que trabajó junto a los Guardianes para promover las ambiciones regionales desestabilizadoras de su padre y consolidar objetivos represivos, actuando como representante oficial a pesar de no tener cargos gubernamentales electos.
En el ámbito religioso, Mojtaba Jamenei, nacido en la ciudad sagrada de Mashhad en 1969, ha alcanzado el nivel de hoyatoleslam, un rango clerical intermedio que se sitúa por debajo de la categoría de ayatolá que poseyeron sus predecesores.
Un porvenir con mayor militarización ante Occidente
La designación de Mojtaba Jamenei, quien superó a otros candidatos como el nieto del fundador de la República Islámica, Hassan Jomeini, y el clérigo Alireza Arafi, es vista por observadores internacionales como un indicio de continuidad radical. Diversas fuentes analíticas consideran que su nombramiento refuerza la influencia de la Guardia Revolucionaria en las instituciones estatales y presagia una fase con un régimen más militarizado.
Este enfoque confrontacional ha recibido una respuesta inmediata desde el exterior. Israel Katz, ministro de Defensa de Israel, advirtió el pasado miércoles, en plena etapa de sucesión, que cualquier sucesor de Ali Jamenei se convertiría en un objetivo militar, aumentando la tensión en una región que ya enfrenta una crisis sin precedentes.


