El incidente tuvo lugar en el barrio de Capodimonte durante el partido entre Atalanta y Nápoles. La mujer, de 35 años, entendió que los insultos de su esposo contra el videoarbitraje iban dirigidos hacia ella.
La tensión generada por las decisiones arbitrales en la Serie A italiana casi provoca un grave episodio en un hogar de Nápoles. Una mujer de 35 años fue arrestada tras apuñalar a su marido de 40 en su residencia en Capodimonte, después de confundir sus gritos contra el VAR con ataques personales.
Según adelantó La Gazzetta dello Sport, el incidente ocurrió en la jornada 26 del campeonato italiano. Durante el encuentro, el Nápoles, dirigido por Antonio Conte, perdió 2-1 frente al Atalanta. La víctima presenciaba el partido con atención cuando el VAR anuló un penalti a favor del equipo napolitano, lo que provocó la fuerte reacción del aficionado.
Conflicto que escaló en el salón
De acuerdo con la versión de los hechos, el hombre empezó a gritar en contra del televisor debido a la controversia arbitral. En respuesta, su esposa le advirtió con un ultimátum: «¡Vete o te apuñalo!». Sin conceder tiempo para reaccionar, ella arrojó unas tijeras y luego se dirigió a la cocina para tomar un cuchillo.
Tras un primer intento sin éxito, logró herirlo en el costado. La agresión continuó; cuando él trataba de pedir ayuda, la mujer siguió lanzándole cuchillos, uno de los cuales quedó incrustado en la pared del salón.
Detención y estado de salud del agredido
La Policía, alertada por el propio herido, intervino a tiempo para evitar un desenlace fatal. Al llegar al domicilio, arrestaron a la mujer y, en el registro, hallaron tres cuchillos escondidos en su bolso, entre ellos un abridor de ostras.
El hombre está ingresado en un hospital. Aunque presenta lesiones importantes por el ataque, los médicos han confirmado que se encuentra fuera de peligro. La detenida permanece bajo custodia enfrentando cargos por agresión.
Reacciones en el Nápoles por las decisiones arbitrales
Los hechos sucedieron en un contexto de fuerte malestar dentro del club napolitano por la labor del árbitro Daniel Chiffi. Además del penalti anulado que desencadenó el incidente doméstico, el VAR también invalidó un gol de Miguel Gutiérrez que habría supuesto un 0-2 provisional.
Giovanni Manna, director deportivo del Nápoles, calificó la situación como «vergonzosa y lamentable» en una entrevista con DAZN. Manifestó: «¿De qué sirve el VAR si no se revisan jugadas inexplicables? Estamos luchando por la Champions y esto resulta inaceptable», expresando su frustración tras una derrota que complica las aspiraciones europeas del equipo.


