El aeropuerto de Sheremétevo, principal hub de Moscú, tuvo que suspender la llegada de vuelos este sábado debido a la nevada más intensa en medio siglo, que ha afectado gravemente el transporte tanto aéreo como terrestre en la región.
En un comunicado emitido durante la madrugada, se anunció el cierre temporal de la terminal para vuelos entrantes, aunque algunos despegues continuaron permitiéndose. Esto provocó que numerosos vuelos con destino a Moscú fueran redirigidos a otros aeropuertos ubicados en la parte europea de Rusia, donde también se registran condiciones meteorológicas adversas.
Las principales compañías aéreas nacionales —Aeroflot, Rossía y Poveda— cancelaron o reprogramaron decenas de vuelos, causando significativas molestias a los pasajeros. Según prensa local, miles de viajeros permanecen varados en Sheremétevo desde la tarde del viernes, sin acceso a su equipaje tras aterrizar.
Esta situación llevó a que muchas personas, incluidos niños, tuvieran que pasar la noche en el suelo del aeropuerto. Escenarios similares se vivieron en otras ciudades como Yekaterimburgo, en los Urales. En varios casos, los pasajeros permanecieron dentro de las aeronaves durante horas tras el aterrizaje debido a la imposibilidad de desembarcar.
El temporal también ocasionó el corte de varias vías de acceso a Moscú, obligando a las autoridades a evacuar a conductores atrapados en la nieve y reubicarlos en hoteles cercanos mediante autobuses, hasta que las condiciones mejoren.
La fuerte ventisca del viernes cubrió Moscú y regiones europeas de Rusia con una gruesa capa de nieve que alcanzó más de 30 centímetros en la capital y llegó hasta 60 centímetros en algunas áreas. La acumulación y la baja visibilidad complican notablemente la circulación vehicular.
Según el centro meteorológico Fobos, la nevada acumuló más del 40 % de la media mensual de precipitaciones en un solo día, un registro sin precedentes en medio siglo. Para atender la emergencia, aproximadamente 130.000 trabajadores y más de 15.000 quitanieves operan sin pausa en esta ciudad de 13 millones de habitantes.
Este fenómeno coincide con la temporada navideña en Rusia —la Navidad Ortodoxa se celebró el 7 de enero—, por lo que la mayoría retomará sus actividades laborales a partir del 12 de enero.


