Conservar las galletas crujientes durante varios días es más sencillo de lo que parece. Sólo se necesita un elemento común en la cocina: el papel de cocina absorbente. Aunque su uso habitual es para la limpieza, también puede emplearse para mantener alimentos y evitar que las galletas pierdan su textura crujiente rápidamente.
Este método es válido para galletas tanto caseras como compradas. No requiere recipientes especiales ni costosos productos.
Razones por las que las galletas pierden su textura crujiente
La humedad es el principal factor que afecta la textura de las galletas. Al estar expuestas al aire, absorben la humedad del ambiente, lo que cambia su consistencia, haciéndolas blandas en poco tiempo.
Los recipientes herméticos ayudan a reducir la humedad, pero no siempre la eliminan completamente. En estos casos, el papel de cocina es útil porque absorbe parte del vapor y mantiene el interior del envase más seco.
Procedimiento para aplicar el método
El procedimiento es muy sencillo. Se colocan una o dos hojas de papel de cocina en el fondo del recipiente, luego se disponen las galletas encima y se cierra el envase. Si el recipiente no es completamente hermético, se puede utilizar film transparente para sellarlo mejor.
El papel de cocina actúa como un regulador de humedad, disminuyendo el agua en el ambiente y contribuyendo a mantener la textura crujiente de las galletas por más tiempo.
Recomendaciones adicionales para conservar mejor las galletas
Además de este truco, es importante que las galletas estén completamente frías antes de almacenarlas, ya que el calor puede generar condensación dentro del recipiente.
También se aconseja no mezclar galletas crujientes con otras más blandas, ya que estas últimas liberan humedad que afecta la textura. Mantener los recipientes bien cerrados y guardarlos en un lugar fresco y seco completa una correcta conservación.
Un gesto tan sencillo como añadir papel de cocina puede marcar la diferencia y permitir disfrutar de galletas crujientes durante más días sin necesidad de utilizar envases específicos ni métodos complejos.


