La organización de ultraderecha Núcleo Nacional, que ha sido objeto de seguimiento por parte de las fuerzas de seguridad debido a su participación en manifestaciones contra el PSOE y la distribución de mensajes de contenido odioso en redes sociales, ha formalizado su registro como partido político con el nombre Noviembre Nacional.
Este registro, oficializado el 10 de febrero, conserva el logo original de Núcleo Nacional y está radicado en Valladolid. Enrique Lemus figura como presidente de esta nueva formación, la cual declara un ámbito de actuación a nivel nacional. En su cuenta de X, la organización celebró la inscripción con el mensaje: «Vamos con todo. Ahora sí que sí».
Núcleo Nacional ha sido protagonista en múltiples manifestaciones en Madrid, entre ellas concentraciones frente a la sede del PSOE en la calle Ferraz y ante centros de acogida para menores tutelados. Durante estos eventos se entonaron himnos vinculados al fascismo y se dirigieron insultos al presidente del Gobierno, actos que en algunos casos provocaron detenciones.
En abril de 2025, la Guardia Civil inició una investigación tras la circulación de un vídeo que alentaba a una “defensa activa” de las calles y promovía una “lucha conjunta contra la invasión”; dicho material fue enviado a un juzgado de Valladolid por contener presuntos mensajes de odio. Más recientemente, el 28 de enero, cuatro jóvenes asociados a esta organización fueron arrestados en Sant Boi de Llobregat (Barcelona) por presuntos delitos de odio relacionados con pintadas dirigidas contra inmigrantes y partidos de izquierda.
El delegado del Gobierno en Madrid, así como representantes del PSOE e Izquierda Unida, han condenado las actividades del grupo, solicitando la eliminación de sus mensajes de odio y pidiendo su disolución. Han definido a la organización como un “grupúsculo que agrupa a nazis, falangistas y franquistas”.
En su página web, Núcleo Nacional muestra imágenes de sus militantes vestidos con uniformes y encapuchados, defendiendo su anonimato al argumentar que la afiliación a movimientos como el nacionalsocialismo o el franquismo implica sanciones legales y riesgos personales.


