La inflamación persistente causada por el exceso de tejido graso influye en el avance de enfermedades reumáticas y en la efectividad de los tratamientos
Actualmente, la obesidad no se considera solo un problema estético o relacionado con el peso corporal, sino que es un elemento clave en la evolución de las enfermedades autoinmunes sistémicas (EAS). Durante la 11ª edición del Simposio de Enfermedades Autoinmunes Sistémicas organizado por la Sociedad Española de Reumatología (SER), expertos destacaron que esta condición provoca un estado de inflamación crónica leve que impacta negativamente en enfermedades como la psoriasis, artritis reumatoide y espondiloartritis.
La relación inflamatoria
El Dr. Juan Francisco Merino, jefe del servicio de Endocrinología y Nutrición en el Hospital La Fe de Valencia, señala que el tejido adiposo es metabólicamente activo y su exceso desencadena una reacción inflamatoria que:
- Incrementa la actividad base de las enfermedades autoinmunes.
- Eleva de forma considerable la morbimortalidad cardiovascular en pacientes con factores de riesgo previos.
- Se intensifica con ciertos tratamientos como los corticoides, comúnmente usados en las EAS, generando un círculo vicioso de aumento de peso.
Hacia un enfoque terapéutico renovado
En la última década, el enfoque médico ha cambiado notablemente. Mientras que antes la reducción de peso solía ser modesta (5-10%) y con tendencia a recuperar el peso perdido, actualmente se plantean metas de pérdida de peso del 15-20% mediante medicamentos innovadores, evitando en muchos casos la intervención quirúrgica bariátrica.
El Dr. Merino enfatiza que el control del peso debe constituir una base esencial en el tratamiento del paciente con enfermedades reumatológicas. No basta con abordar únicamente la enfermedad autoinmune; es fundamental tratar el sobrepeso simultáneamente para:
- Reducir la inflamación basal.
- Optimizar la eficacia de fármacos biológicos y tradicionales.
- Disminuir de forma considerable el riesgo de problemas cardiovasculares.
Proyecto Reumafit: la relevancia de la actividad física
Con el propósito de promover esta perspectiva, la Sociedad Española de Reumatología lanzó el Proyecto Reumafit, que facilita guías y materiales audiovisuales para incentivar la práctica de ejercicio en personas con enfermedades reumáticas. Los especialistas coinciden en que el éxito reside en combinar:
- Ejercicio aeróbico: actividades como caminar, nadar o montar en bicicleta, esenciales para reducir la masa grasa.
- Ejercicios de fuerza: con pesas, bandas elásticas o el propio peso corporal, vitales para preservar la masa muscular.
- Control calórico: la actividad física por sí sola tiene un impacto limitado si no se acompaña de una restricción adecuada de la ingesta energética para mantener un balance calórico negativo sostenido.
El mensaje es claro: el abordaje de las enfermedades autoinmunes sistémicas requiere un trabajo multidisciplinar donde endocrinólogos y reumatólogos colaboren para mejorar no solo la enfermedad, sino también la salud integral y la calidad de vida de los pacientes.


