Este jueves, las Cortes de Castilla-La Mancha, con el apoyo mayoritario del PSOE, aprobaron una resolución en contra del nuevo modelo de financiación autonómica, al considerarlo «regresivo e injusto». El acuerdo, alcanzado entre el Gobierno de Pedro Sánchez y ERC, incorpora el principio de ordinalidad, que según el documento, beneficiaría principalmente a Cataluña en detrimento de otras comunidades.
El Parlamento regional instó al Ejecutivo de Emiliano García-Page a presentar un recurso judicial contra el acuerdo si este se aprueba sin consultar a las demás comunidades de régimen común, argumentando que infringe los principios de igualdad y solidaridad que deben sustentar el sistema de financiación autonómica. Además, solicita al Gobierno central iniciar una negociación multilateral en el Consejo de Política Fiscal y Financiera y establecer un fondo transitorio de compensación mientras no se implemente un nuevo modelo, para paliar los desequilibrios que afectan a varias regiones, incluida Castilla-La Mancha.
No obstante, la Cámara rechazó una propuesta del PP que planteaba que los diputados de la comunidad en el Congreso y el Senado se pronunciaran formalmente en contra del modelo en la Cámara Baja. Esta decisión refleja que, pese al rechazo institucional expresado en Toledo, Page evita presionar a sus representantes para votar en contra del plan respaldado por la vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
El portavoz popular en Castilla-La Mancha, Paco Núñez, manifestó su desacuerdo con la decisión, calificándola de una falta de respeto hacia los ciudadanos de la región, pues considera que el modelo favorece a Cataluña en detrimento del resto del país.


