La Ciudad apuesta por el minimalismo del «recipiente de plástico» para detener el deterioro de nueve Bienes de Interés Cultural, a la espera de que el agua deje de filtrarse por sí sola.
El patrimonio histórico de Ceuta enfrenta una nueva etapa denominada «Minimalismo Hidráulico». A raíz de un informe técnico que señala la situación «grave» de nueve Bienes de Interés Cultural (BIC), entre ellos la Puerta Califal, los Baños Árabes y las Murallas Meriníes, la administración ha adoptado una solución innovadora en conservación: la colocación estratégica de cubos de fregar.
Plan de acción: «Si no puedes controlar el agua, recógela»
Fuentes de la Consejería de Cultura informan que la colocación de cubos en el yacimiento de Huerta Rufino no es un remedio provisional, sino que se presenta como una «instalación artística interactiva» que permite a los ciudadanos observar el proceso de deterioro del patrimonio en tiempo real.
“Se busca generar conciencia”, declara un técnico encargado mientras vacía un cubo con agua de lluvia. “El ingreso de agua en un BIC representa un problema; que el agua se acumule en un cubo dentro del BIC implica gestión de recursos. Hemos pasado de restaurar a recolectar”.
Un conjunto de «atracciones» afectadas por la humedad
El informe técnico describe una situación diversa y preocupante:
- Baños Árabes: Han dejado de ser un monumento medieval para convertirse en un depósito de sales y líquenes. Los expertos advierten que la estructura tiene límites, aunque la Ciudad confía en que el monumento pueda mantener estable su nivel freático con paciencia.
- Batería del Espino: Tras el colapso de su muro este, se recomienda visitarla únicamente bajo la modalidad de “turismo de riesgo extremo”, debido a que la zona presenta un peligro inminente para los visitantes.
- Murallas Meriníes: La zona próxima al colegio Valle Inclán presenta, además de hundimientos en el terreno, problemas derivados de aguas residuales, lo que añade una experiencia sensitiva poco agradable para la población estudiantil local.
Propuesta: La creación del «Equipo de la Cubeta»
Ante la envergadura del problema, el informe técnico sugiere la formación de un «equipo multidisciplinar». Popularmente, esto se interpreta como un grupo dedicado exclusivamente a cambiar los cubos de lugar antes de que se desborden, una ocupación que podría brindarle estabilidad laboral a personas en Ceuta durante los próximos años.
“La coordinación entre los Ministerios y la Ciudad es fundamental”, han indicado fuentes oficiales, señalando que si Defensa, Cultura y Urbanismo colaboran eficazmente, es posible que para 2030 dispongan de presupuesto suficiente para adquirir herramientas de limpieza más eficientes, como una fregona de alta absorción.
Nota de Ceuta Today: Esta información utiliza el humor para visibilizar una situación preocupante: el deterioro del patrimonio histórico. Si bien los cubos no son una solución definitiva, la conservación de los monumentos requiere medidas integrales. Nuestro legado histórico no puede sostenerse sobre depósitos improvisados de agua. El patrimonio es parte esencial de la identidad de Ceuta y está sufriendo filtraciones, desprendimientos y ausencia de una gestión adecuada.


