El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, viajó el pasado viernes a la provincia de Cádiz para examinar de primera mano los perjuicios ocasionados por la borrasca Leonardo, que ha impactado en varios puntos de Andalucía en los últimos días.
Durante su visita, Sánchez realizó un sobrevuelo en helicóptero sobre las áreas más perjudicadas. Posteriormente, se desplazó al Puesto de Mando Avanzado en el municipio de San Roque, donde mantuvo un encuentro con los responsables operativos y autoridades locales que coordinan el dispositivo de emergencia. El presidente recopiló datos sobre la situación de las comunidades afectadas, los daños en las infraestructuras y las acciones implementadas para asistir a los ciudadanos.
Después de la reunión, Sánchez atendió a los medios de comunicación desde el ayuntamiento de San Roque, destacando la labor conjunta de los equipos de emergencia y la importancia de continuar prestando atención a las zonas más vulnerables.
Aunque la jornada meteorológica del viernes presentó condiciones más estables y la mayoría de los centros educativos reabrieron, aún unos 7.000 residentes permanecen evacuados debido a la crecida de los ríos en diversas provincias andaluzas. La localidad de Grazalema, en Cádiz, fue completamente desalojada por la acumulación de agua en el subsuelo, situándose como una de las áreas prioritarias para las autoridades.
El Gobierno mantiene la alerta activa en la región y sigue evaluando las medidas necesarias para asegurar la protección de la población y facilitar la reparación de las infraestructuras dañadas.


