Un grupo científico internacional ha conseguido atravesar el hielo de la Antártida Occidental hasta alcanzar sedimentos marinos con millones de años, un descubrimiento que facilita la reconstrucción del clima pasado del planeta y que puede aportar claves sobre el ascenso futuro del nivel del mar.
La Antártida sigue revelando secretos bajo sus extensas capas de hielo. Investigadores han realizado una profunda perforación en uno de los territorios más remotos, extrayendo un núcleo sedimentario marino que se mantuvo intacto durante millones de años. Debajo del hielo, se hallaron indicios de un ecosistema y condiciones ambientales muy distintas a las actuales.
Este proyecto científico ha brindado acceso a un valioso registro geológico: capas sedimentarias formadas cuando ciertas zonas del continente antártico no estaban cubiertas por hielo permanente. Estos sedimentos contienen información detallada sobre temperaturas, océanos y atmósfera en épocas pasadas.
Los resultados confirman que durante ciertos periodos geológicos, la Antártida Occidental tuvo áreas libres de hielo, lo que implica que las temperaturas globales fueron notablemente más elevadas que en la actualidad. Para los expertos, estos datos son fundamentales para comprender cómo responde la capa de hielo antártica al calentamiento global.
El valor principal del estudio no es solo histórico. La información obtenida permite modelar escenarios futuros y estimar las posibles consecuencias si el calentamiento del planeta continúa. Los científicos advierten que la inestabilidad del hielo antártico podría ocasionar un aumento considerable del nivel del mar en los próximos siglos, impactando a múltiples urbes costeras a nivel mundial.
Por otro lado, el análisis de los sedimentos sugiere que los cambios en la Antártida pueden ocurrir a una velocidad mayor de la prevista. La capa de hielo no siempre cambia gradualmente: en ciertas condiciones climáticas puede disminuir con rapidez, acelerando el ascenso del nivel oceánico.
La investigación también aporta información sobre la interacción entre océanos y hielo. Las corrientes marinas cálidas juegan un papel crucial en el deshielo desde la base, debilitando las plataformas de hielo flotante que actúan como barrera frente al colapso de los glaciares internos.
El hallazgo de este “mundo oculto” bajo el hielo antártico ayuda no solo a entender cómo era la Tierra hace millones de años, sino que constituye una advertencia sobre el futuro. Los registros geológicos evidencian que el hielo antártico es mucho más sensible al calentamiento de lo que se creía, y que su evolución será determinante para el nivel de los océanos en las generaciones venideras.


