Con el conteo casi completo, el partido opositor TISZA alcanza una supermayoría que transforma el panorama político en Europa. La participación histórica del 78,8% marca el fin del Fidesz.
BUDAPEST – Este domingo Hungría ha celebrado una de las elecciones más importantes desde la caída del régimen comunista en 1989. Los primeros datos oficiales confirman las predicciones de las encuestas: el líder conservador Péter Magyar y su partido, TISZA, propinaron una derrota histórica a Viktor Orbán, quien concluirá su mandato tras cuatro legislaturas consecutivas con mayoría absoluta.
Un mandato con supermayoría
Con más del 98% del escrutinio completado, las cifras muestran un cambio profundo en la Asamblea Nacional:
- TISZA (Péter Magyar): 53,7% de los votos, proyectando 138 escaños.
- Fidesz–KDNP (Viktor Orbán): 37,7% de los votos, con 55 escaños.
- Nuestra Patria: 5,9% de los votos, superando el umbral para entrar en el Parlamento.
Esta amplia victoria otorga a Magyar una mayoría calificada de dos tercios, que le permitirá implementar reformas constitucionales y estructurales sin necesidad de acuerdos con la oposición.
Participación récord: motor del cambio
La movilización masiva fue clave para TISZA. La participación alcanzó un histórico 78,8%, superando el récord anterior de 2002. Desde temprano se formaron largas filas en los colegios electorales de Budapest y otras grandes ciudades, anticipando un rechazo al gobierno ultranacionalista de Orbán.
En su discurso triunfal frente al Parlamento, ubicado junto al Danubio, Péter Magyar afirmó emocionado:
“Hemos liberado Hungría y recuperado nuestro país. Desde hoy, Hungría se reafirma como un aliado firme de la Unión Europea y la OTAN.”
Reacciones internacionales y cierre de un capítulo
La derrota de Orbán implica la pérdida de un referente significativo para la derecha populista en Europa. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, fue de las primeras en felicitar a Magyar, señalando que “Hungría ha optado por el camino europeo”. Asimismo, el canciller alemán Friedrich Merz manifestó su interés en trabajar por una Europa “más unificada”.
Por otro lado, Viktor Orbán reconoció la derrota. En un breve mensaje en redes sociales aseguró que “nunca se rendirá”, pese a que los resultados lo relegan a la oposición tras casi veinte años en el poder.
Perspectivas a corto plazo
Péter Magyar anunció sus primeros pasos: un viaje inmediato a Bruselas para reactivar los fondos europeos bloqueados y la petición de dimisión de la cúpula judicial, a la que acusa de estar alineada con el gobierno anterior.


