13.9 C
Ceuta
sábado, enero 24, 2026
Publicidadspot_img
InicioSucesosPor qué las Bermudas permanecen elevadas tras millones de años sin actividad...

Por qué las Bermudas permanecen elevadas tras millones de años sin actividad volcánica

Durante muchas décadas, el archipiélago de las islas Bermudas ha estado envuelto en relatos y leyendas, especialmente relacionados con el conocido Triángulo de las Bermudas, una zona del océano Atlántico popularmente asociada a desapariciones inexplicables de embarcaciones y aeronaves. Más allá de estas historias, existe un enigma geológico que ha llamado la atención de la comunidad científica: cómo es posible que estas islas sigan elevadas sobre el nivel del mar después de más de 31 millones de años sin actividad volcánica.

La respuesta podría encontrarse bajo el terreno. Según una investigación publicada en la revista Geophysical Research Letters, el archipiélago descansa sobre una estructura rocosa profunda y poco común que se halla debajo de la corteza oceánica. Este descubrimiento ofrece una nueva visión sobre la evolución de las islas oceánicas, particularmente en áreas donde los modelos económicos tradicionales no reflejan adecuadamente la realidad observada.

Una capa rocosa inusual bajo el océano

Lo que ha llamado especialmente la atención de los científicos es la detección de una capa rocosa de aproximadamente 20 kilómetros de grosor situada bajo las islas y el lecho marino adyacente. Contrariamente a la mayoría de las islas volcánicas, donde el terreno va perdiendo altura gradualmente tras cesar la actividad volcánica, esta formación presenta una densidad ligeramente inferior respecto al material que la rodea.

Dicha diferencia funciona como un soporte natural o “flotador” que sostiene el relieve, incluso en ausencia de volcanes activos desde hace más de 31 millones de años. Este mecanismo permitiría explicar la conservación de la elevación del archipiélago, lo que contrasta con las predicciones de los modelos geológicos más convencionales.

Los investigadores alcanzaron esta conclusión a partir del análisis de ondas sísmicas originadas por terremotos distantes. Al atravesar las diferentes capas del subsuelo, estas ondas modifican su velocidad dependiendo del material encontrado. El estudio de estas variaciones permitió reconstruir la estructura interna del terreno hasta cerca de 50 kilómetros de profundidad, revelando esta masa rocosa singular.

Un origen volcánico poco común

Aunque las Bermudas tienen un origen volcánico, su desarrollo no sigue el patrón típico de otras cadenas insulares formadas por puntos calientes o plumas de manto, como sucede en Hawái o Islandia. En esos casos, la actividad volcánica persiste durante largos períodos conforme las placas tectónicas se desplazan.

En el Atlántico norte, no obstante, la última fase volcánica importante en Bermudas ocurrió entre 31 y 35 millones de años atrás, sin registros de erupciones posteriores. La hipótesis de los científicos es que parte del material del manto quedó atrapado dentro de la placa tectónica en aquel periodo, solidificándose en una ubicación poco habitual.

Con el transcurso de los millones de años, esta masa rocosa habría contribuido a sostener el relieve del fondo oceánico, impidiendo el hundimiento progresivo del archipiélago y explicando su actual elevación.

Repercusiones para la geología de las islas oceánicas

Este descubrimiento no solo aclara un misterio geológico específico de las Bermudas, sino que también abre nuevas vías para investigar la evolución de islas oceánicas en general. Hasta ahora se consideraba que estas formaciones disminuyen en altura una vez desaparece el volcanismo activo.

La identificación de una estructura subterránea tan particular sugiere que existen mecanismos adicionales que pueden mantener elevaciones donde ya no se observa actividad superficial. Estudios previos habían destacado la geología única del archipiélago, evidenciada por la presencia de altos niveles de carbono de origen profundo en ciertas rocas, posiblemente vinculado a procesos geológicos muy antiguos, incluyendo la fragmentación del supercontinente Pangea.

Este trabajo ha reavivado el interés científico en explorar si formaciones similares se hallan bajo otras islas o si el caso de Bermudas es singular. En cualquier circunstancia, este hallazgo representa un avance para comprender la dinámica interna de la Tierra y la evolución de estructuras geológicas excepcionales.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

LO ÚLTIMO