El conjunto dirigido por Luis Enrique mantuvo una posesión del 74% ante unos ‘Reds’ que apenas inquietaron, aunque la falta de acierto y las intervenciones de Mamardashvili evitaron una derrota más amplia en el Parque de los Príncipes.
El resultado parece poco acorde con lo visto en el terreno de juego. El Paris Saint-Germain superó con claridad a un Liverpool que ofreció una imagen muy distinta a la habitual en la capital francesa. Con un control total del balón y una superioridad táctica evidente, los parisinos lograron una renta de dos goles que, considerando los datos, puede quedarse corta de cara al partido de vuelta de estos cuartos de final de la Champions League.
Doué marca el primero y Mamardashvili mantiene la resistencia
Desde el inicio, la estrategia de Luis Enrique buscó presionar al Liverpool en su área. La defensa inglesa aguantó apenas 11 minutos. Désiré Doué controló un balón cerca del área y, tras un rebote, superó a Mamardashvili con un pase elevado que levantó a la afición parisina.
El Liverpool, con alineación de tres centrales que parecía incómoda, estuvo muy desacertado durante toda la primera mitad. Solo las atajadas de Giorgi Mamardashvili, que rechazó un mano a mano con Doué y un disparo potente de Kvaratskhelia, evitaron que la eliminatoria estuviera prácticamente sentenciada antes del descanso. Mientras tanto, Dembélé acumulaba errores en sus intentos, frustrando a su propio banquillo.
Kvaratskhelia amplía la ventaja y la incógnita Salah
En la segunda mitad, el PSG continuó dominando el ritmo. La paciencia en el manejo del balón culminó en el minuto 66 con una acción destacada. Tras una posesión prolongada, João Neves realizó un pase preciso para Khvicha Kvaratskhelia, quien, con notable calma, superó al portero y marcó con comodidad el segundo tanto.
Fuera del juego, el partido dejó noticias importantes. Alexander Isak volvió a jugar tras varios meses de lesión por fractura de peroné, participando en los últimos quince minutos. Por otro lado, la relación entre Arne Slot y Mohamed Salah parece deteriorada; el egipcio estuvo calentando durante gran parte del encuentro, pero el técnico neerlandés no le otorgó minutos a pesar de la escasa ofensiva mostrada por su equipo, que solo realizó un disparo en todo el partido.
Final con ocasiones y decisiones arbitrales
El tramo final pudo aumentar la diferencia. Ousmane Dembélé estrelló un disparo en el palo en el minuto 87, y minutos después, Achraf y Nuno Mendes fallaron un dos contra uno por un mal control del segundo.
El VAR también intervino. El árbitro español Sánchez Martínez indicó un penalti por una falta de Konaté sobre Zaire-Emery, pero tras revisar el vídeo, rectificó su fallo. En el tiempo añadido, una caída de Nuno Mendes en el área no fue considerada penalti tras la revisión del VAR, dejando el marcador final en 2-0.


