Los musulmanes de Ceuta y Melilla comenzarán el ayuno de Ramadán este domingo 2 de marzo, después de que las autoridades religiosas de Marruecos no avistaran el creciente lunar en la noche del viernes. Esta confirmación retrasa un día el inicio del mes sagrado, ya que si la luna hubiese sido visible, el ayuno habría comenzado el sábado.
Un mes de espiritualidad, sacrificio y reflexión
El noveno mes del calendario islámico es el más importante para la comunidad musulmana, ya que conmemora la revelación del Corán al profeta Mahoma. Durante Ramadán, los fieles practican el sawm (ayuno) desde el alba hasta la puesta de sol, absteniéndose de comer, beber, fumar y mantener relaciones como muestra de devoción y autocontrol.
El primer día de ayuno comenzará con el suhoor, la última comida antes del amanecer, que este domingo está prevista en torno a las 5:00 horas, momento a partir del cual los fieles iniciarán la jornada de abstinencia. La ruptura del ayuno, conocida como iftar, se llevará a cabo al atardecer, con la tradicional ingesta de dátiles y agua antes de la cena.
El avistamiento lunar determina el inicio de Ramadán
El calendario islámico es lunar, por lo que cada mes comienza con la observación del creciente lunar. En Ceuta y Melilla, como en años anteriores, las comunidades musulmanas siguen la decisión de Marruecos, país vecino cuyas autoridades religiosas determinan oficialmente el inicio y el fin de Ramadán.
La no observación de la luna este viernes ha retrasado el inicio del mes sagrado un día más, algo que sucede en ocasiones, ya que la visibilidad del creciente lunar varía según las condiciones meteorológicas y la ubicación geográfica.
Un mes de unidad y solidaridad
Ramadán no solo implica ayuno, sino también un período de reflexión, oración y caridad. Durante estos 30 días, los fieles intensifican sus rezos, acuden a las mezquitas para realizar las tarawih (oraciones nocturnas) y practican la solidaridad a través de la zakat (limosna obligatoria) y otras acciones benéficas dirigidas a los más necesitados.
En Ceuta y Melilla, la comunidad musulmana, que representa un porcentaje significativo de la población, vive este mes con gran intensidad, organizando actividades religiosas y sociales en torno a las mezquitas y centros islámicos.
El ayuno concluirá con la festividad de Eid al-Fitr, un día de celebración en el que las familias se reúnen para compartir comidas especiales y oraciones comunitarias.