Los gatos que muerden cables no lo hacen por desobediencia ni mal comportamiento, sino por un instinto natural. Estos animales exploran con la boca y tienden a jugar mordiendo objetos, algo común tanto en gatitos como en gatos adultos.
El riesgo surge cuando esta acción se dirige a cables eléctricos. Morderlos puede ocasionar quemaduras, descargas eléctricas o lesiones internas, lo que convierte un juego aparentemente inocente en un peligro real dentro del hogar.
Qué atrae a los gatos hacia los cables
Los cables captan la atención felina por sus características: su textura suave, forma alargada y el movimiento que producen al desplazarse despiertan la curiosidad del gato. A veces, el olor del revestimiento también influye.
Instintivamente, los gatos tienden a morder presas u objetos similares. En el entorno doméstico, los cables pueden reemplazar este estímulo. Además, factores como el aburrimiento o el estrés pueden intensificar este comportamiento, siendo más frecuente en gatos que no reciben suficiente estimulación.
En ciertas ocasiones, la causa puede estar vinculada a problemas de salud. Molestias dentales, inflamación en las encías o deficiencias nutricionales pueden impulsar al gato a masticar cables para aliviar sus molestias.
Consecuencias de morder cables eléctricos
Los riesgos son considerables. Si el gato traga fragmentos de cable, podría sufrir una obstrucción intestinal, una condición que requiere atención veterinaria inmediata y puede ser grave.
Los cables conectados a la corriente presentan un peligro directo. Mordeduras pueden provocar quemaduras en la boca, heridas dolorosas y daños internos. En casos severos, una descarga eléctrica puede causar arritmias, convulsiones, dificultades respiratorias o incluso la muerte.
Medidas para proteger al gato y el hogar
Ante esta conducta, es fundamental actuar preventivamente. El primer paso es consultar al veterinario para descartar cualquier problema de salud subyacente.
Es esencial ofrecerle alternativas seguras para morder, como juguetes específicos, mordedores dentales o juegos interactivos que ayuden a satisfacer esta necesidad. También es importante dedicar tiempo diario para jugar con el gato y reducir su aburrimiento, canalizando así su energía.
Proteger los cables es otra acción clave. Utilizar fundas protectoras, canaletas o esconder los cables disminuye el acceso y reduce el riesgo de accidentes.
Un abordaje integral y seguro
Morder cables no es una conducta inocente, sino que tiene una base instintiva y, en ocasiones, está relacionada con el bienestar del gato. Abordar el problema desde diferentes perspectivas facilita su resolución.
Combinar una revisión veterinaria, estimulación diaria y medidas de seguridad protege al animal y mejora su calidad de vida, además de favorecer una convivencia más tranquila y segura en el hogar.


