El Ministerio de Transportes analiza la posibilidad de instalar un mecanismo de cápsulas neumáticas junto a la fibra óptica para que las madres ceutíes puedan enviar comida a sus hijos universitarios en menos de tres segundos.
Después de décadas de aislamiento en materia energética, Ceuta ha dejado de considerarse oficialmente una «isla» gracias a la instalación del primer cable submarino conectado desde San Roque. No obstante, lo que Red Eléctrica presentó como un avance para garantizar la seguridad del suministro eléctrico, ha demostrado tener un beneficio adicional especialmente valorado por los residentes: el transporte ultra-rápido de alimentos caseros.
«La electricidad es fundamental, pero lo que realmente sostiene esta ciudad son los platos típicos como el cuscús y las croquetas elaboradas por las abuelas», comentó esta mañana un ingeniero de Redeia mientras revisaba una junta de estanqueidad. «Hemos comprobado que, aprovechando la corriente continua, un tupper con albóndigas puede desplazarse de la Bahía Sur a la Facultad de Ciencias de Granada a una velocidad próxima a la de la luz».
Un vínculo esencial de bechamel
El proyecto, apodado por los vecinos como “El Canuto del Hambre”, permitirá que cualquier estudiante ceutí que se encuentre en la península reciba su comida semanal sin necesidad de esperar al ferry. «Mi madre me ha adelantado que el viernes intentará enviar un pincho moruno por el cable. Si llega caliente, consideraré dedicarme a la física de partículas en lugar de a la carrera actual», comenta un joven beneficiario.
Por otro lado, el Gobierno ha señalado que existen ciertas limitaciones técnicas en el cable y solicita a la población que:
- No intenten enviar caracoles: La gravedad submarina podría modificar su posición, llegando a Algeciras con las conchas invertidas.
- Moderen el uso de freidoras de aire: Un uso simultáneo de 5.000 Air-Fryers en la ciudad podría generar un “efecto resistencia” en el cable, elevando la temperatura del agua en el Estrecho y afectando accidentalmente a la fauna marina local.
Consecuencias en el Estrecho
Los buceadores de la zona han informado que el cable emite un zumbido leve que recuerda a la sintonía de Canal Sur. Además, existe preocupación porque los animales marinos podrían volverse dependientes de esta fuente de energía barata. «Ayer observé a un pulpo intentando cargar un iPhone en una boya del cable», comenta un pescador de la Almadraba.
Red Eléctrica ha pedido tranquilidad respecto a los rumores mencionados sobre utilizar el cable para remolcar la ciudad hacia la costa de Cádiz en caso de viento fuerte del Levante. «El cable está destinado únicamente para el suministro eléctrico y el transporte de alimentos, no funciona como un remolcador», han concluido.


