A comienzos de 2026, los residentes de la barriada Juan XXIII esperaban que las obras de renovación de las fachadas comienzasen finalmente, pero nuevamente han sido aplazadas. Según El Faro de Ceuta, esta demora se debe a dificultades con los permisos necesarios para iniciar los trabajos.
Gabriel Cano, presidente de la asociación de vecinos, expresó su inquietud ante este retraso adicional que ya acumula más de seis meses. Desde el Ayuntamiento les informaron que las obras no arrancarán en enero como se había previsto y que la espera podría extenderse entre dos y tres semanas más.
Cano calificó esta situación como una “dinámica de retrasos continuos”, recordando que la intervención estaba programada para mayo o junio de 2025. “Se esperaba que en 2026 la obra estuviera en marcha, pero tocará seguir esperando”, lamentó.
Demandas pendientes en la barriada
El retraso en las fachadas no es la única inquietud entre los vecinos. El presidente vecinal también señaló el incumplimiento de varias promesas realizadas en los últimos años.
Entre estas, destaca la construcción de un parque infantil, una petición que lleva más de cuatro años sin respuesta. Cano señaló que, pese a los compromisos políticos asumidos, los niños del barrio siguen sin contar con un área de juegos propia, debiendo desplazarse a zonas como O’Donnell o Miramar.
Asimismo, falta una zona de estacionamiento específica para motocicletas. Los residentes solicitan desde hace más de dos años que se habiliten plazas señalizadas con pintura para estos vehículos, con la intención de aprovechar mejor el espacio y evitar que ocupen plazas de coche innecesariamente.
Parada de autobús sin señalización adecuada
Otra queja frecuente está relacionada con el transporte público. Tras un cambio en el recorrido del autobús que atiende a Juan XXIII, la nueva parada carece de señalización y marquesina desde hace aproximadamente un año.
Cano explicó que los usuarios han tenido que identificar la parada “por costumbre y de boca en boca”, dado que nunca se instaló un indicador que señalara el nuevo punto ni se trasladó la marquesina anterior. A pesar de los escritos dirigidos al Ayuntamiento, la situación permanece sin solución.
El presidente de la asociación vecinal lamentó que la barriada continúe acumulando compromisos incumplidos y solicitó mayor atención institucional para atender problemas que afectan directamente la calidad de vida de sus residentes, según recoge El Faro de Ceuta.


