En la rueda de prensa de la vuelta del AD Ceuta tras el descanso navideño, José Juan Romero transmitió un mensaje de firmeza: el equipo mantiene su nivel competitivo. El entrenador destacó que la plantilla retomó los entrenamientos en buen estado físico y sin aumento de peso.
Romero también evaluó el próximo partido de liga contra el FC Andorra, al que describió como un conjunto que maneja bien el balón y mantiene una identidad clara independientemente del técnico. Reconoció la complejidad del choque y afirmó que el Ceuta buscará neutralizar las fortalezas del adversario para asegurar la victoria en el Alfonso Murube.
En cuanto a las bajas, confirmó la ausencia de Rubén Díez y Marcos Fernández. Destacó la importancia de Rubén, a quien definió como un jugador esencial y líder del equipo. Sin embargo, enfatizó que el sistema de juego permanecerá inalterado y confía en que quien ocupe su lugar aporte otras cualidades. “No hay espacio para lamentaciones, el reemplazo cumplirá con su función”, afirmó.
Sobre Marcos Fernández, recordó que el equipo ya logró un triunfo en San Sebastián sin él y insistió en la necesidad de mantener a todos los jugadores motivados y comprometidos. Añadió que Bassinga ha vuelto a entrenar con normalidad, mientras que Manu Sánchez prosigue su recuperación y Marcos sigue un tratamiento específico en la rodilla bajo indicaciones del Espanyol, por lo que tampoco está disponible.
Uno de los protagonistas fue Marc Domènech, reciente incorporación del club. Romero señaló que su inscripción está pendiente de trámites administrativos, aunque espera poder convocarlo próximamente. Sobre su potencial, resaltó que es un perfil atractivo, motivado por crecer y consolidarse como futbolista. Además, mencionó su capacidad ofensiva y que su incorporación se ajusta a las condiciones económicas del club, lo que beneficia a ambas partes.
Finalmente, el entrenador se refirió al mercado de invierno y la posible salida de jugadores, reconociendo que la plantilla es extensa y complica la gestión diaria. No obstante, aseguró sentirse tranquilo y calificó esta ventana de transferencias como una de las que menos le preocupan en su carrera.


